A los incrédulos debo decirles que mi universidad, fundada en 1958 y refundada en 1968, está embarcada en un proyecto cuyas primeras etapas van concluyendo de manera rigurosa, según un plan de transformación en infraestructura nunca antes visto en alguna universidad caleña.
Debo recordar que me correspondió como directivo, en 1969, apoyar la compra del lote en que funciona el alma mater, a partir de la idea del entonces rector, Álvaro Pio Valencia.
Años después nos trasladamos de la sede antigua frente al teatro Municipal y se inició una construcción que, poco a poco, por las penurias económicas, se fue alejando del diseño arquitectónico original, hasta convertirse en una aglomeración de aulas, oficinas, parqueaderos y una variedad inexplicable de mercados pequeños que daban al campus un ambiente de deterioro.
El actual rector, Carlos Andrés Pérez, después de sanearla financieramente, decidió emprender la titánica empresa de cambiar esa cara más acorde con los requerimientos de un verdadero campus universitario. A partir , esta vez, de un diseño arquitectónico ha ido inaugurando y dando inicio a unas obras que con recursos propios y sin deberle a nadie suman $20 mil millones. La Santiago tendrá el boulevard de servicios más completo de la ciudad.
Pondrá en marcha para que se mueran de envidia los malquerientes el “Hospital Simulado” más importante de Latinoamérica, además de la modernización de la clínica odontológica, que es la mejor de Cali. Estéticamente los bloques de docencia están siendo habilitados con dotaciones de tecnología de punta.
El Rector Pérez ha dispuesto terminar el gran revolcón académico que hará de la Santiago lo que siempre ha sido: la universidad donde han construido su futuro con dignidad los sectores populares de Cali.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

