Miguel Yusty

La ley de seguridad ciudadana

Miguel Yusty

De verdad es el mejor regalo que podemos recibir los colombianos, el Congreso aprobó y quedó lista para sanción presidencial la necesaria Ley de Seguridad Ciudadana. Esta decisión de nuestros senadores dará el primer paso para ponerle orden a nuestras ciudades y arrebatarles a los milicianos del ELN y las Farc, que con el apoyo de la liquidez del narcotráfico pretendieron, mediante la discutible figura de la protesta social, asumir el control territorial, dando curso a un experimento de guerra urbana nunca antes ensayado exitosamente en Colombia.

Con esta ley, el Estado se pondrá a la orden del día, privilegiando el respeto por los derechos humanos y garantizando, el fortalecimiento de nuestra Policía, que como en ninguna parte del mundo ha sido irrespetada y humillada por los insurrectos. Las penas a que se verán expuestos todos los que pretendan violentar el ejercicio de la fuerza pública, nos ponen a tono con las legislaciones de otros países, donde la Policía como institución es respetada.

Se quedarán vociferando en el Senado todos aquellos que han pretendido, con un discurso maniqueo sobre el derecho a protestar, suprimir como aconteció en el mal llamado paro legitimar los bloqueos que convirtieron a nuestras ciudades en verdaderos escenarios de terror.

Sacar adelante esta ley era una tarea inaplazable, pues las circunstancias y avance del programa de control territorial por parte de las mal llamadas primeras líneas requería de un estatuto que le va a permitir a los jueces acabar con la alcahuetería de la casa por cárcel, que se ha convertido en la verdadera ventaja que utilizan los delincuentes para burlar la cárcel y seguir manejando los circuitos del microtráfico. La ley es clara, y así los sindicatos del Inpec amenacen con paros y huelgas, lo cierto es que el desorden carcelario solo será solucionado cuando la dinámica privatizadora sea una realidad, como en los sistemas penitenciarios del resto del mundo.

Les deseo a mis amigos una feliz navidad y un próspero año nuevo, con la seguridad de que el 2022 será un año bendecido que nos permitirá ver la luz al final del túnel al que nos condenaron la pandemia y los bloqueos.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar