La cumbre salsera fue una idea del alcalde Jorge Iván Ospina, como respuesta a una convocatoria de discusión que hicimos un grupo de personas, entre ellos, Mulato, Rafael Quintero, Ossiel Villada, el grupo que laboró en la consecución del reconocimiento a Cali como patrimonio salsero, encabezado por Diego Echeverri, Carlos Cataño, Angélica Andrade, en fin. Ospina pensó en un evento show, trayendo como protagonistas a Rubén Blades y el escritor cubano Padura.
Después el debate se extinguió y Ospina se desgastó en las acusaciones que tiene por su administración. Es así que nombró un comité, donde estaba Caro Muñoz, Carlos Cataño, y, posteriormente, se nombró a Adriana Chamorro, como directora.
Pero Adriana sintió que no tenía autonomía, que había muchas instancias para tomar una decisión y se retiró voluntariamente, dejándole adelantado, gracias a sus contactos, la invitación sin cobrar de Sergio George, una cantante peruana que él promociona y otros actores de la salsa. Sergio George, durante su intervención, lo dijo claramente, vine sin cobrar.
Caro Muñoz, Carlos Cataño, Diego Echeverri, con Adriana Chamorro, hicieron unos laboratorios de discusión con los llamados Actores de la salsa para establecer el “muñeco” del evento. Creo que lo hicieron perfecto, le dieron sensatez y criterios a los conversatorios.
Pero esto se demoró y la programación salió tarde, como siempre, no tuvo promoción, y no asistió el público.
Debo aclarar que Sergio George, a mi criterio, debió tener un conversatorio solo, con un moderador experto en el tema.
Sergio es el productor de Marc Anthony, de La India, de Tito Nieves, lleva 50 años en este negocio, y tiene ideas radicales sobre cómo posicionar a un artista.
Pero lo insólito es que no asistieron más de 3 músicos a escuchar Sergio George. Es decir, en Cali lo saben todo, por supuesto, no saben nada.
En Cali hay agremiaciones de orquestas fantasmas para pedir participación en conciertos organizados por Corfecali y la Alcaldía. Los bailarines también, hay cinco agremiaciones. Según el Mulato nadie le cree a nadie, se hace un trabajo formativo equivocado.
En cuanto a los músicos, viven quejándose de la payola, y, por supuesto, no tienen propuestas creativas. Sergio George dice, hoy en día no hay excusas, el que tiene un buen producto se abre paso. Pero nadie arriesga, son cómodos, viven en la fácil.
Así, en estas condiciones, no sirve una cumbre salsera. Los actores de la salsa se odian, no respetan al otro, consideran que son mejores, y que simplemente los excluyen.
Mientras tanto, el alcalde Ospina dice que Cali debe inclinarse a la timba. Quizás cuando termine su administración monte una oficina de Timba. Mulato, dice que por su parte, él sigue con la música que siempre ha bailado. Ustedes saquen sus conclusiones. Lo mejor, el cierre de la Cumbre Salsera, un super concierto del grupo Niche, la orquesta emblemática de Jairo Varela, que le da el prestigio a Cali. Sin Niche, no hay cuento de Cali, capital de la salsa.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar







