Invocando a némesis

Rodrigo Fernández Chois

Sin la seguridad que brinda la Justicia no puede funcionar el sistema de libre mercado. Para economistas como para los antiguos griegos estos valores son fundamentales si queremos separar el orden del caos.

No obstante, y dada la particular condición humana, los griegos concibieron una justicia especial para los hombres personificada en una virgen y femenina deidad.

Por un lado, tenían a Temis, la diosa de la justicia divina representada con ojos vendados sosteniendo balanza y espada.

Y en el otro a su hija, Astrea, diosa alada que personificaba la justicia de los hombres y que, triste y paradójicamente, huyó de la maldad humana para convertirse en constelación.

Libra para unos, Virgo para otros. ¡Maravillosa imaginación y sublime creatividad helénica! Pero era de esperarse que en el país donde se creara el Realismo Mágico también se engendrara otra entelequia como lo fueran Temis y Astrea. El nuevo ser era tan sólo un embrión en incubación el siglo pasado cuando oíamos decir que en Colombia la justicia era sólo para los de ruana.

Hoy, en pleno siglo XXI tenemos el privilegio de admirar a nuestro Levitan en todo su magno esplendor. El Cartel de la Toga, la corrupción generalizada, la impunidad rampante en casos como Odebrecht y Reficar, la senatorial investidura de criminales de la peor calaña y los años y décadas que duran los procesos judiciales y el arribo de merecidas jubilaciones dan fe de cómo hemos superado en ingenio a los griegos.

Guardo mi esperanza en Némesis, sí…la diosa de la “venganza divina” quien ordena incluso sobre el misterioso Destino, la que nunca huye y la que siempre obra.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar