Telepacífico está presentando un seriado que se llama Íconos, presentado como idea original de César Galviz y producción de Marino Aguado. Hace días ví uno sobre Incolballet, sobre Gloria Castro, y su calidad no me permitió terminarlo. Recordé los especiales que hizo Heriberto Fiorillo desde Nueva York con bailarines de ballet hace 20 años y la diferencia es notable.
Ahora he visto, completo, un Iconos sobre el doctor Mao, uno de mis mejores amigos, entrevistado por Marino Millán. De entrada, se evidencia la falta de investigación, la imprecisión, en amigos colocaron personas que son simplemente conocidas por Mao y dejaron por fuera a sus verdaderos amigos como Luis Fidel Moreno y Miguel Yusti, sus contemporáneos de universidad cuando convivieron una situación histórica como el cogobierno, faceta que desconocieron en el documental.
El perfil tratado es solamente como comentarista deportivo, pero sin profundidad. Mao cambió el periodismo deportivo nacional, en compañía de Oscar Rentería. Pero Mao ha sido un protagonista político de nuestra ciudad, los alcaldes antes de ser elegidos pasan por su programa pidiendo la bendición. Mao, entre otras cosas, en el mejor momento de su popularidad, pudo ser alcalde. A causa de este poder mediático, junto con Jairo Varela, fueron víctimas de persecución social, estigmatizados y maltratados. Nada de eso quedó en este llamado documental. Es un producto ofensivo, donde se le achata y folcloriza su personalidad. Lamento que esto suceda en Telepacífico, donde también realizan un programa con una persona que aprecio mucho, Fernando
“El flaco” Solórzano, pero que desconoce lo más elemental para un programa de entrevistas: no sabe preguntar. La serie Íconos, si sigue así, será la versión ridícula de los personajes de Cali.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

