Un video burdo de 14 minutos titulado \”La Inocencia de los Musulmanes\”, producido por un cineasta pirata de nombre apócrifo, Sam Bacile, un egipcio de la congregación de coptos, conectado con EE.UU., ha realizado esta sátira contra Mahoma: un insulto, una diatriba, una pachotada innecesaria. El video volvió a desatar la ira de islamistas que atacaron varias instalaciones norteamericanas y asesinaron al embajador Chris Stevens en la ciudad de Bengasi.
La película fue interpretada como una provocación y una blasfemia patrocinada por Israel y EE.UU. Es una exageración porque el video no tiene respaldo estatal de estos países, se trata de una producción independiente, personal de un agente inmobiliario, un cristiano copto, nacionalista y pro sionista que intenta alterar la zona y dañar las relaciones entre Egipto y EE.UU., y alterar la geopolítica en Oriente Medio. El gobierno egipcio tiene su cuna política en la hermandad musulmana, un partido político, distante de los salafistas, la segunda fuerza en el parlamento de ese país. Al presidente Morsi le corresponde sostener unos acuerdos con Israel. En aras de la libertad de expresión no se puede incitar a la violencia vía la alteración de pasiones religiosas.
Lo religioso no se puede desprender de la agenda internacional, los monoteísmos son muy fuertes, en oriente y occidente. La juventud y la población aún insatisfecha por los cambios inconclusos y acorralados por la crisis económica, fue más sensible ante esta sátira al emblema espiritual de ellos que mueve la sensibilidad religiosa y despierta el fanatismo. Las protestas registradas son en la práctica un retroceso porque salta a la vista. No hay avances en el diálogo de civilizaciones. El dogmatismo y el oscurantismo priman cuando se penetra las fibras de la fe.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

