Los problemas estructurales de las Empresas Municipales de Cali, agua y telecomunicaciones, siguen sin mostrar solución, pero ahora los caleños estamos mediáticamente influenciados por el histórico robo en la empresa de las becas y de los carros. Bien para esclarecer estas actividades delictuosas y mal porque esconde informativamente la realidad de una Emcali que exige profunda reingeniería.
A su gerente, Cristina Arango, ya le pasó el periodo de aprendizaje y es hora que empiece a resolver los proyectos de mayor envergadura de la ciudad. La líder de los servicios públicos de una ciudad de dos millones y medio de habitantes debe entregarnos el Plan de Desarrollo del agua, la energía y las telecomunicaciones, pero también de nuevos negocios, donde la globalización y tecnología están operando universalmente.
Ya nos llega octubre, mes en que arrancan los villancicos, diciembre con su alegría y sin persuadir a los conciudadanos de cómo es la solucionatica de la otrora primera empresa del suroccidente colombiano.
Las telecomunicaciones tienen la espada de Damocles hace 10 años, la facturación disminuye y las pérdidas crecen. El agua debe ser encausada con orientación de largo plazo, que no pase lo del año pasado, excesivos cortes de agua por la ausencia de planeación en la empresa. El Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado debe ser presentado en los próximos días, por lo menos a nivel de metas.
A Emcali hace años el tiempo se le agotó y desafortunadamente sigue al vaivén de los hechos, no de las prospectivas futuristas.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

