El popeyismo

Fabio Cardozo

Es la distopía soñada por algunos habitantes de un lugar hermoso, surcado por cordilleras, ríos caudalosos y bañado por mares; gobernado por siglos por unas cuantas familias acaudalas que educan sus hijos en el exterior, probablemente porque nunca se preocuparon por el sistema educativo de su república ganadera.

Con lo que sí cuenta esta “Democracia Estable”, como suelen llamarla los hombrecillos que la gobiernan, es con un formidable aparato policial y militar, el más grande y profesional del continente sentencian con orgullo patriótico.

El “popeyismo” es el soporte ideológico que mueve los hilos de esta zoociedad, como la llamaba un joven inteligente que asesinaron por eso, por inteligente, como ha ocurrido con muchos otros que han intentado modificar las tenebrosas lógicas de esta república ganadera.

Estas tierras fértiles habitadas por millones de personas pobres a pesar de sus riquezas naturales, sociales y culturales, pero los muchachos que estudiaron en el exterior de las familias acaudaladas, recuerdan…, llegan empeñados en extraer petróleo, carbón, hoy de nuevo oro, metales; en agotar nuestra biodiversidad con palma, caña, maderables, pero sobre todo llegan, con la formación técnica necesaria para expoliar el país en medio del aplauso público y la justificación de la prensa.

El popeyismo se ha hecho fuerte gracias a la inexistencia de la justicia, al punto que existe un viejito “violador” de normas, que cada que comete una fechoría o le descubren otra es recompensado en las urnas, “el campeón de los voticos”.

Cuando la justicia queda manos de rábulas, y actúa no con la toga sino con antifaz, afianza fenómenos como este que nos devora el juicio y la moral pública.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar