El país del interés particular

Michel Maya

Ayer el Senado de la República eligió nuevo Procurador entre tres personas: la exmagistrada María Mercedes López, ternada por el Presidente de la República; el exvicefiscal Jorge Perdomo, ternado por la Corte Suprema de Justicia, y el exministro Fernando Carrillo, ternado por el Consejo de Estado.  Para Sorpresa de “nadie” fue elegido Carrillo con 92 votos a favor y 3 en blanco.

Los ternados tenían inhabilidades legales y morales para ser elegidos para el cargo; López fue magistrada y Perdomo fiscal hace menos de un año, lo cual está taxativamente prohibido, es decir, la ley literalmente establece que quien haya sido fiscal o magistrado un año antes no puede ser procurador; el exministro, hoy nuevo procurador Carrillo, fue sancionado por la Procuraduría años atrás y unos años después de manera extemporánea, sospechosa y por demás ilegal le retiraron la sanción.

Increíble que en un país de más de 40 millones de habitantes la Presidencia, la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado no hayan encontrado personas para ternar sin tacha o inhabilidad alguna que pueda desempeñar la tarea de dirigir el Ministerio Público encargado de “la guarda y promoción de los derechos humanos, la protección del interés público y la vigilancia de la conducta oficial de quienes desempeñan funciones públicas”.

Es paradójico que quien vigila la conducta pública haya sido sancionado. Contradictorio que en el Senado, “la voz del pueblo”, ninguno haya levantado la voz para decir que se necesitan personas idóneas sin tacha para proteger los Derechos Humanos y el interés público.

Pesan más los intereses particulares que el país, ahí radica la profunda crisis de nuestra democracia.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar