Rodolfo M. Foster es un músico cubano, nació en un pueblo Caimanera y después salió de Cuba y buscó la manera de lograr el sueño de hacer música. En Miami, años después, se hizo cambiar el nombre y se autodenominó La Palabra. Hace algunos años llegó a Cali, poco a poco lo fui conociendo y me contó su historia como precursor de la balada salsa. Organicé en el Museo Jairo Varela un conversatorio con Ray de la Paz, en compañía de La Palabra y el escritor Jairo Grijalba, biógrafo de Arsenio Rodríguez.
Fue ahí donde conocimos más de fondo su historia, que ahora ha sido publicada en un libro llamado “Mi nombre es La Palabra”. El asunto es que Foster se radica en Los Ángeles, donde la salsa nunca ha sido importante. Organiza una orquesta llamada Candilejas (también conocida como Orquesta Versalles) y graba en 1981 un sencillo con el tema Todo se derrumbó, una composición de Manuel Alejandro, que se conoce en la voz del mexicano Emmanuel. Ciertamente, después de la crisis de Fania, en 1982 se le propone a Foster trasladarse a Nueva York para profundizar esta innovación con el gran arreglista Louie Ramírez. Foster estaba trabajando con Stevie Wonder y no podía dejar esta opción por una idea que no se sabía si tendría futuro. Louie Ramírez convoca a Ray de la Paz y graba su producción “Noche Caliente”, uno de los temas es Todo se derrumbó. Esta variante tuvo éxito, se unieron cantantes como Frankie Ruiz, una de las voces más convincentes de este género, Eddie Santiago, Lalo Rodríguez, que inmortaliza una de las canciones más vendidas de la salsa romántica, Dévorame otra vez. Lo que se pensó que era una moda corta se extendió por más de tres décadas.
Esta anécdota es una pequeña parte de las 238 páginas de un libro donde La Palabra cuenta su historia por consolidarse posteriormente en Miami, en los años 90, la época del duro esplendor de la droga, negocio en el cual cae y lo lleva a la cárcel. También hace visible la discriminación a los negros, más en el caso de Foster, por su nacionalidad. Ese capítulo de Miami es como para hacer una película.
Después para salir libre lee cientos de libros jurídicos, se casa, hace gira por China, todo un aventurero. La Palabra ha estado viviendo en Cali, sin dejar de lado sus estadías en Estados Unidos. Es de esos extraños casos que solo ocurren en esta ciudad, reconocida por muchos como la capital de la salsa.
Jairo Grijalba, biógrafo de Arsenio Rodríguez, ha sido su prologuista. De verdad, es un personaje de la música salsera.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar







