El Ministerio de Justicia anunció la semana pasada que tenía listo el nuevo Código penitenciario y carcelario. El proyecto establece sistemas semi cerrados que según la entidad privilegian el derecho a la libertad y la reintegración social. La reforma incluye el beneficio de \’cárcel dormitorio\’ para condenados por delitos como el hurto, homicidios en accidentes de tránsito, evasión de impuestos o porte de sustancias como escopolamina. Estos delincuentes podrían pasar el día en la calle y dormir en la cárcel. ¡No es claro si saldrán después del desayuno y deberán llegar antes de la comida!
El nuevo estatuto estipula que cualquier preso podrá pedir que le apliquen un régimen semi cerrado una vez haya cumplido las dos quintas partes de su condena. Es decir, alguien condenado a 20 años de cárcel podría salir todos los fines de semana después del octavo año. Lo paradójico es que en el Congreso avanzan proyectos que buscan llevar a las cárceles a los conductores ebrios y a las personas que bloqueen vías durante manifestaciones públicas. ¿Será que la Ministra así le está buscando su cupo a estos ciudadanos con malas conductas?
Los regímenes semi cerrados no son las únicas perlitas de la reforma. Los privilegios para los condenados van desde establecimientos para atender a sus hijos, créditos por buena conducta, apoyos para educación y rebajas de pena por hacer deporte.
Créalo o no, parece de replay, ¿cierto? Sin duda, hay que buscar la resocialización de los delincuentes pero este código parece más un plan de premios que un régimen penitenciario. ¿Qué mensaje les manda a los colombianos este tipo de iniciativas? Solo uno, delinquir en Colombia es un buen negocio. Cada día los delincuentes tienen más privilegios y gabelas que los ciudadanos de bien.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

