Para Gloria y Cristina.
Dos años sin Jairo Varela, quien todavía debería estar entre nosotros para tener su producción musical, para oírlo hablar y discutir con él, para saber que estaba ahí, en su estudio de la calle 5ª, que ya no será más porque la Dian reclamará el lugar.
Nos queda su música, sus recuerdos, la plazoleta, que todavía no tiene el busto o monumento que fue pactado en un acuerdo que hizo con el alcalde Rodrigo Guerrero, en un acuerdo con el Concejo de Cali, petición encabezada por Noralba García. Ese homenaje quedará completo si se retoma una hermosa idea de Cristina Varela, a quien Jairo llamaba “la niña de sus ojos”, y esperamos que la buena voluntad de María Helena Quiñónez haga posible este sueño.
El Grupo Niche va por el mundo de la mano de Yanila Varela, dejando sus canciones en Europa, Estados Unidos y Suramérica, porque el repertorio es tan amplio que nunca tendrá fin, todavía se están estrenando temas como “La Novia”, trabajado por él. Un músico que dejó su huella, un estilo, un sonido peculiar, inconfundible, reconocible para todo salsero. Los grandes músicos no mueren, se van pero su obra queda, como ocurrió con la Sonora Matancera o cantantes como Celia Cruz, que cada vez canta mejor.
Una de las preocupaciones de Varela, como está consignado en un reportaje que se encuentra en mi libro, era lo que pudiera ocurrir con el estudio, su casa, donde permanecía por más de diez o doce horas al día. Eso es lo lamentable porque el fallo es inapelable y se debe desmontar.
No existirá más los estudios Niche. Ese es el punto que se debiera reclamar para las entidades culturales porque Jairo Varela merece un museo y ningún otro sitio mejor que su propio estudio. Sin embargo, ya veremos qué sucede al respecto. Dos años, sin Jairo Varela, quien se encuentra tocando el cielo con las manos.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

