Desde el año pasado se han venido presentando una serie de desapariciones de jóvenes en el Distrito de Aguablanca, siendo las niñas entre los 10 y 17 años las principales víctimas.
Diariamente cientos de familias recorren las morgues buscando respuestas a su drama y eso genera un mayor dolor porque no saben qué pasó con su ser querido.
Según datos recogidos por la Policía, cerca de 200 jóvenes reportados como desaparecidos en el 2013 no están metidos en problemas de ningún tipo y no tienen que ver con el conflicto de las pandillas en los barrios. Entonces, me asalta la pregunta de cuáles son los fines de estas desapariciones.
La situación tiene preocupados a los habitantes de las comunas 14, 15 y 21, que señalan que las causas pueden ser la trata de personas, las venganzas de adultos, extorsiones y el reclutamiento forzado a grupos de pandillas.
Una de las desapariciones que ha causado el horror de la gente del oriente de Cali, fue la de Juan David García, un estudiante de 16 años y monaguillo de una iglesia del barrio InvicaliDecepaz, que fue visto por última vez cerca al sector y días después su cuerpo fue encontrado en el río Cauca, cerca de Cartago.
Casos como el de Juan David, ha provocado que la Personería solicite a las autoridades más agilidad en los procesos de investigación.
Al parecer, los desaparecidos se han vuelto un elemento más de la guerra en la ciudad y las autoridades siguen mirando de reojo una situación que tiene para este año a 19 familias sin poder dormir al no saber cuál es el paradero de sus seres queridos.
A Cali, los grupos delincuenciales se la están comiendo por dentro y nadie sabe explicar lo que pasa.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

