Alberto Ramos Garbiras

Desescalamiento del conflicto – II

Alberto Ramos Garbiras

El presidente Santos continúa convencido por tres razones de que no accedería a un cese bilateral del fuego todavía. Argumenta el Jefe de Estado que ello facilitaría el fortalecimiento de la guerrilla, dilataría las negociaciones ante la falta de presión militar, y sería muy difícil proceder a la verificación.

La retención del general Alzate demostró que todas las hostilidades no son tolerables, esto señala la ruta de la necesaria disminución de hostilidades si se quiere finalizar el proceso.

La pregunta que mucha gente pude hacerse es, ¿para qué dejan avanzar el fuego cruzado, si los 50 años de confrontación son un muestrario suficiente de las formas de matar y hacer daño?

Ahora bien, si el último punto de la agenda es el tema del fin del conflicto y la desmovilización, donde lógico no habrá uso de las armas, entonces, cómo no empezar a silenciarlas.

Si el proceso de paz busca la terminación de la guerra interna, y obvio el cese del fuego definitivo, viendo hoy las enormes presiones de los opositores y el ansia de la sociedad para alcanzar la paz, por qué no pueden cesar bilateralmente el fuego y las hostilidades si el proceso ha avanzado lo suficiente para llegar a los últimos acuerdos.

El argumento de los santanderistas o extremados legalistas para no acceder al cese bilateral del fuego que “el Gobierno no puede dejar a un lado su obligación de hacer cumplir la Ley en todo el territorio nacional”. Lo cual es un sofisma porque las leyes y el

Estado de derecho no se cumplen en la práctica cotidiana por la interferencia de la guerra misma. Entonces alcanzar la paz es la única plataforma para empezar a ponerle orden al país.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar