Producen espanto las conclusiones sobre la situación de Buenaventura y su relación con Cali, pero de manera especial con el distrito de Aguablanca. Sin ningún pudor se acepta que tanto en Buenaventura como en Aguablanca, lo que se da es una sucesión de control territorial entre una organización criminal y otra. Para el puerto la resignación es que los “urabeños” van a manejar todo el contexto económico y social y para el distrito de Aguablanca es que las más de cien pandillas al servicio del crimen organizado, mantienen la conectividad con el Pacífico a través de un corredor ya identificado y que permite a las bandas criminales tener en Cali el nicho para legitimarse tanto social como culturalmente.
Se trata de dos contextos con características de sociedades criminales diferentes a las sociedades mafiosas, que como en México han cooptado algunos estados federales. Estos comentarios se los hice al secretario de Gobierno del Valle, Jorge Homero Giraldo. Le decía claramente que la relación entre Buenaventura y el distrito de Aguablanca había convertido a más de 1 millón de caleños desde hace más de 30 años en agentes de un círculo infernal, donde la sub – cultura traqueta es casi siempre su único canal de ascenso y reacomodo social, con una expresión trágica en el peso del homicidio en el contexto general de la ciudad, al registrar más del 70% del consolidado global.
Le recordaba a Homero cómo el empadronamiento, que propuse y traté de llevar a cabo en Cali en el programa de CAI blindados, que debieron sumar 53 que a la manera de una muralla permitieran a la Alcaldía y a la policía, como acontece hace más de 100 años en Europa, controlar y registrar los flujos migratorios que desde Buenaventura han cambiado la naturaleza de nuestra ciudad. Empadronar, implica operativizar los movimientos y los asentamientos, reportándolos a un gran archivo que tiene en el 123. Espero que los garantistas liberales no me vayan a salir con los mismos cuentos de siempre, defendiendo el manido cuento del derecho a la intimidad.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

