Luis Ángel Muñoz Zúñiga

Corruptos ofreciendo coimas

Luis Ángel Muñoz Zúñiga

Corrupción son todas esas conductas corrompidas que ejercen algunos personajes perversos de la política para enriquecerse criminalmente, expoliando los bienes públicos y arruinando al Estado. Hay actos de corruptela “de acuerdo con la ley”, por ejemplo, recibir dineros del particular para favorecerlo en las licitaciones, como en los sobornos millonarios de Odebrecht. Otras formas de corrupción también han campeado desde los inicios de la república, que a la larga quedan reducidas a aspavientos tras darse acuerdos políticos encubridores o absolutorios, al punto que hoy las acusaciones ya no alarman a nadie y se miran como simple retaliación.

Quién no recuerda cuando en otrora una empresa de servicios facturó a 13 pesos la compra de unos tornillos, cuyo valor era a 13 centavos. Abundan las crónicas periodísticas y los libros sobre los escándalos de candidatos, magistrados, ministros, congresistas, alcaldes y gobernadores, comprometidos con los turbios negocios o contaminados de relaciones indignas.

Se vuelve moda leerlos en prevención de no posar como ignorantes del chisme social. Pero también hay estudios serios sobre ese cáncer administrativo: Corrupción y expoliación en América Latina (Álvaro Ávila Bernal), El asalto a Foncolpuertos (Armando Estrada Villa), El robo a regalías (Joan Avellaneda), La salud en Colombia, un agujero negro (Beatriz Sánchez), Los Nule (Claudia Morales), La corrupción en el poder (Jorge Enrique Robledo), entre otros. Confiemos que el procurador Fernando Carrillo cumpla su promesa de aguarle la fiesta a los corruptos.

“El enemigo de la democracia no es la guerra, sino la corrupción – dijo Carrillo. Ya no tenemos forajidos armados, sino corruptos ofreciendo coimas.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar