Lo que nunca nos imaginamos que iba a suceder pasó por estos días: en Ciudad 2.000, como en otros barrios de Cali, la comunidad protestó e impidió formando un gran corredor de defensa, que un funcionario de la administración municipal, con megáfono en mano, le entregara el polideportivo a la mal llamada “primera línea”, como premio por desalojar la estación del MIO de Univalle, que después de vandalizarla, la convirtieron en un muladar durante los dos meses de bloqueo que padecimos los caleños.
En todas las guerras, los perdedores le entregaban a los vencedores la ciudad tomada. Quién lo creyera, que quienes sitiaron la ciudad iban a recibir los espacios de recreación construidos por la comunidad como un premio por devolver los bienes públicos, pues bajo la figura de la guerra urbana montaron, con el liderazgo del narcotráfico y las milicias urbanas, una insurrección que se desarrolló obedeciendo los códigos del crimen organizado, disfrazado de un discurso ideologizante que ha hecho carrera en algunos círculos académicos y que pretende, a partir de una falsa posmodernidad, reivindicar un oscuro futuro destruyendo el presente y derribando el pasado.
Lo de Ciudad 2.000 es muy grave, tan grave que ya generó debate en el Concejo. Es una aplicación burda y caricaturesca de la paz romana.
Cali, como botín, implica que los bloqueadores van a anexar, como las tropas nazis, todas las zonas comunitarias de la ciudad dándole curso a un proceso continuado de lucha insurreccional para, mediante el terror político, liquidar la democracia local a través de la eliminación de los líderes populares y los agentes de la institucionalidad.
¿Qué vamos a hacer cuando la réplica de los bloqueos de la Luna, Paso del Comercio, Sameco, Puerto Rellena y Calipso hagan presencia como reivindicación y olla comunitaria en el Parque del Perro, El Peñón, el Parque de las Banderas y las Canchas Panamericanas, entre otros, es decir, cuando la mano siniestra que los legitima, haya concluido su tarea de destruir la ciudad para entregársela a Gustavo Petro?
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