Frente a Bogotá, Medellín y Barranquilla, nuestra ciudad es la que peores condiciones sociales y económicas ha tenido en los últimos 15 años, no es si no observar indicadores de violencia, informalidad, desempleo, pobreza, miseria, ingresos tributarios, transferencias calidad educativa, transporte, etc., por ello, comenzando un gobierno municipal, es conveniente que nuestras autoridades se pongan “rojas” delante del Presidente de la República y sus ministros, a fin de reclamar lo justo para Cali:
1. En varios documentos Conpes el Gobierno Nacional recortó unilateralmente las principales obras del MIO, entre ellas la Troncal Oriental y su plataforma de estaciones, puentes vehiculares, peatonales y semaforización electrónica. El faltante en obras alcanza los $1.2 billones, de los cuales la Nación nos debe el 70%.
2. Durante dos años se gestionó el Contrato Plan entre la Nación, el Departamento del Valle y el Municipio de Cali, y allí nos deben la doble calzada de la carretera al mar, una exigencia menor para acercarnos con el Pacífico, pues la vía Mulalo Loboguerrero es para el centro del país.
3. El Jarillon de Cali fue comprometido desde el 2012 por parte del Gobierno Nacional, inversión social, económica y ambiental de $1,3 billones, que protegería a más de un millón de habitantes. Las disponibilidades presupuestales han sido excesivamente lentas.
4. La Nación intervino a Emcali por 13 años, dos meses y 22 días, qué fracaso administrativo, ni lo que le corresponde por la Ptar lo han ofrecido (debe ser el 50% de $1.2 billones) y el futuro acueducto regional para Cali, el norte del Cauca y el Sur del Valle, deberían cofinanciarlo.
Difícil que haya reconciliación y paz en Cali si no hay una justicia distributiva con sus habitantes.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

