Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: sábado, noviembre 7, 2026 10:49
El turismo internacional vuelve a dar señales de dinamismo para Colombia. Entre octubre y diciembre de 2025 se han registrado 193.264 reservas aéreas internacionales hacia el país, cifra que representa un crecimiento del 5% frente al mismo periodo del año anterior.
Estos datos ubican a Colombia en el segundo lugar de los destinos más reservados de la región, solo por detrás de México, y por encima de competidores directos como Costa Rica, Chile y Perú.
La presidenta ejecutiva de ANATO, Paula Cortés Calle, lo resume en una frase: “Colombia continúa despertando interés para los viajeros internacionales motivados por experiencias de placer que los conecten con la diversidad cultural, gastronómica y natural de nuestros departamentos”.
Con ello, el país se consolida como un fuerte competidor en el mapa latinoamericano, impulsando su reputación como destino versátil y atractivo.
El desglose mensual confirma que la temporada de fin de año es estratégica. Diciembre concentra 81.583 reservas, siendo el mes de mayor dinamismo.
Octubre registró 60.054 y noviembre 51.627, lo que confirma la preferencia creciente de los visitantes por cerrar el año en territorio colombiano.
El liderazgo de México, con 282.754 reservas en el mismo trimestre y un comportamiento estable frente al año pasado, es innegable.
Sin embargo, lo que sorprende es el avance de Colombia al superar a países con tradición turística consolidada.
Costa Rica alcanzó 142.384 reservas, Chile 112.488 y Perú 111.094, cifras que quedaron rezagadas frente a las de Colombia.
Este posicionamiento refleja no solo una mayor visibilidad del país, sino también un efecto de diversificación en la oferta turística regional, donde la cultura, la gastronomía y la riqueza natural colombiana se convierten en motores de atracción.
El 74% de las reservas hacia Colombia corresponden a viajes de placer, en línea con la tendencia regional que alcanza un 76%.
Esto ratifica al ocio como el principal motivador de los visitantes internacionales y pone de relieve la importancia de fortalecer la cadena de servicios asociados: hoteles, restaurantes, transporte terrestre, experiencias culturales y actividades al aire libre.
La concentración en el turismo de placer también marca la ruta para la inversión en infraestructura y promoción, al orientar esfuerzos hacia la consolidación de experiencias que integren lo cultural, lo natural y lo urbano.
Un dato revelador es que cerca del 50% de los viajeros internacionales reservaron por 9 noches o más, lo que sugiere un alto potencial de gasto.
La permanencia extendida es clave para multiplicar el impacto económico en las regiones, pues asegura un mayor consumo en servicios y bienes locales.
Cada noche adicional de un turista representa ingresos que se redistribuyen en restaurantes, transporte, actividades recreativas y comercio, fortaleciendo la cadena de valor del sector turístico.
Este comportamiento también responde a la búsqueda de experiencias más completas y auténticas, que solo pueden vivirse con estancias prolongadas.
El protagonismo de los destinos urbanos se mantiene. Bogotá, Medellín y Cartagena concentran el 90% de las reservas internacionales, lo que las confirma como puertas de entrada al país y epicentros de la experiencia turística.
Bogotá sigue siendo el principal punto de conexión aérea, pero Medellín se consolida como destino preferido para turismo cultural y de innovación, mientras Cartagena conserva su atractivo histórico y caribeño.
Estas tres ciudades actúan como vitrinas internacionales y, al mismo tiempo, como plataformas para que los visitantes se animen a explorar otras regiones.
El crecimiento del 5% en las reservas internacionales hacia Colombia es, sin duda, una buena noticia, pero también plantea retos.
La concentración en tres ciudades principales obliga a diseñar estrategias para diversificar la oferta hacia otros destinos emergentes como el Eje Cafetero, San Andrés, Santander y la Amazonía.
Asimismo, el sector deberá responder a la presión de garantizar infraestructura de calidad, seguridad para los viajeros y sostenibilidad en el desarrollo turístico.
La permanencia de más de nueve noches de la mitad de los visitantes refuerza la urgencia de fortalecer la capacidad hotelera, las conexiones terrestres y las experiencias complementarias.
Las cifras permiten proyectar un cierre de 2025 con un turismo internacional en ascenso. El hecho de que Colombia haya superado a Costa Rica, Chile y Perú en reservas aéreas internacionales envía una señal contundente: el país ya no es solo un competidor emergente, sino un jugador protagónico en la región.
La clave estará en aprovechar este momento de crecimiento para diversificar mercados, potenciar el turismo regional y mantener la estabilidad en la percepción internacional del país como destino seguro y atractivo.
En palabras de Paula Cortés Calle, “Colombia sigue brillando en el mundo y se denota una preferencia marcada por destinos como Bogotá, Medellín y Cartagena”.
Esa preferencia, sustentada en cifras, demuestra que el turismo se consolida como uno de los motores de la economía colombiana, con capacidad de generar divisas, empleo y proyección internacional.
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