Cali, octubre 17 de 2026. Actualizado: sábado, octubre 17, 2026 08:00
Acorde con las proyecciones que teníamos en ANIF, el PIB registró un modesto crecimiento de 0.3% en el segundo trimestre de 2023.
Eso contrasta con el fuerte crecimiento de 12.2% en el mismo periodo del año anterior.
Además, es evidente la desaceleración del producto pues habíamos registrado un crecimiento del 3% en el primer trimestre.
En esta ocasión, la economía logró encontrar en las actividades de administración pública, salud y educación, las artísticas y de entretenimiento y en la minería, el principal motor de crecimiento.
El fuerte desempeño de la administración pública obedece al pago del retroactivo salarial del 2023 que aumenta la generación de valor agregado. Por su parte, la actividad de salud registra un importante crecimiento por el aumento en los servicios prestados.
De otro lado, el debilitamiento de la demanda dificultó el crecimiento de la manufactura que se tradujo en una caída de su valor agregado de 4.0%, principalmente por la producción de textiles.
De igual forma, el comercio se contrajo por la menor dinámica de venta de vehículos nuevos y la compra de bienes durables y semindurables. En el caso de las obras civiles, estas cayeron 17.9% y llevaron a la construcción en su conjunto a registrar un decrecimiento de 3.7%.
Con todo y si bien la economía evitó entrar en terreno negativo en el segundo trimestre, el corrido del año muestra una tímida variación de 1.7%.
Sectores clave como la industria y el comercio, que son un importante termómetro de la demanda, vienen registrando decrecimientos y comprometen el desempeño promedio de la economía en el segundo semestre del año.
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