Cali, junio 8 de 2026. Actualizado: viernes, junio 5, 2026 22:18
Pasar del bachillerato a la educación superior marca la vida, pues además de que se adquieren nuevas y mayores responsabilidades, implica decisiones que marcarán el rumbo del estudiante y le permitirán desarrollar sus aptitudes y capacidades como profesional.
Para Mara Tamayo, psicóloga de la Universidad del Valle, \”este paso del colegio a la universidad significa un cambio trascendental en el ritmo de vida de los jóvenes, puesto que generalmente estos no están preparados para asumir una carrera profesional o no tienen claridad sobre la misma\”.
Según la profesional Tamayo, es muy importante que cada joven tenga claro y se muestre seguro ante la formación académica y profesional. Es por esto que la orientación profesional y vocacional le brinda las herramientas que necesita para discutir y enfrentar este difícil paso.
Para la psicóloga, todo esto aterriza al joven en una realidad académica que si bien es bien diferente al bachillerato implica una serie de responsabilidades, compromiso e identidad con la carrera escogida pues definitivamente en la universidad no se estudia para aprender de memoria sino que hay que tener una alta capacidad de análisis y asimilación de los contenidos para su aplicación en el ejercicio de la profesión que se escoja.
Los cambios
\”En este proceso se cambian las reglas del juego como estudiante de bachillerato a estudiante universitario. Los jóvenes se ven enfrentados a nuevas maneras de abordar el conocimiento y sus contenidos para lograr un aprendizaje más especializado y concreto, por eso es muy importante que el estudiante cree conciencia ante la gran diferencia a la que se ve enfrentado en el medio universitario\”, agregó Tamayo.
Hay que enfatizar que la orientación profesional que debería ser desde la primera infancia se enfoca solamente desde los tres últimos años del bachillerato, sin embargo con una orientación profesional que esté enfocada en los intereses y destrezas del estudiante, pueden servir de base para su crecimiento como persona y para poder lograr una buena adaptación y efectividad en el ejercicio de su profesión.
Con información suministrada por Marcela Mesa G., psicóloga de Orientarte.
Un proceso por aprender
Por estos días muchos jóvenes están terminando su bachillerato, y están próximos a tomar su decisión definitiva de carrera, o decidirán qué harán después de salir del colegio.
Al tener una decisión delante de sí, las personas suelen tomar diferentes actitudes: Algunos jóvenes tienden a evadirla (\”amanecerá y veremos\”, \”cada día tiene su afán\”) postergando la decisión. Pero otros muchos sí la asumen, y este es el primer paso: Aceptar y asumir que se tiene que tomar una decisión.
Información de dos grandes grupos:
1. Información acerca de ti mismo/a: acerca de tus gustos, preferencias, aptitudes, estilos personales, aspiraciones futuras, valores, etc.
2. La información de las opciones: Allí entras a investigar las carreras, las opciones que tienes de acuerdo al presupuesto familiar, las universidades.
Cuando tengas dos, máximo tres opciones, debes empezar a hacer el análisis a fondo: ¿Qué habla a favor o en contra de cada opción?
Recuerda incluir aspectos tales como:
Perspectivas ocupacionales de la carrera (¿Qué hace un profesional en esa área?)
Entornos en los que se desenvuelve la profesión
Materias con las que se relaciona
Universidades o Instituciones de Educación Superior disponibles
Materiales o personas con las cuales se adquiere contacto
Habilidades requeridas
Requisitos de ingreso
Consejos
A continuación un ejercicio para tomar la decisión del plan de estudios de pregrado con mayor precisión:
Tómate un tiempo para ti solo/a y relájate un tanto, cerrando los ojos: Visualiza o imagina tu camino en una de tus opciones: ¿Cómo sería tu vida con la opción 1? Imagínate todos los detalles y las implicaciones y percibe cómo te sientes ante esa perspectiva física y emocionalmente. Luego abandona esa visualización e imagínate la segunda opción y plantéate las mismas preguntas. ¿Qué sensación aparece allí? Sigue el proceso con la opción 3 y compara: Con ¿cuál de las opciones te sientes más a gusto? ¡Esa es tu mejor opción! Este ejercicio requiere calma, tiempo y concentración, ten paciencia.
Tomar una decisión siempre significa una renuncia, necesaria para poder darle un rumbo a tu camino. Si bien una decisión de carrera marca tu rumbo, probablemente vas a tomar muchas otras decisiones más, de acuerdo a tus cambios personales. Cada decisión tiene un margen de incertidumbre, no aspires a estar 100% seguro/a, pero por lo menos sí muy motivado a iniciar un nuevo camino.
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