Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: viernes, noviembre 6, 2026 23:40
Especial Diario Occidente
Luis Ángel Muñoz Zúñiga
Carlos Alberto Castañeda Arcila, “Acekas”,como se le conoce popularmente al artista, escritor y líder social del barrio Floralia, este 8 de febrero a las 6:30 pm, lanzará su más reciente publicación en la Fuente Cultural Lozanía, carrera 12 No. 2-59 San Antonio.
“Mi PRIMERA CUARENTENA”, como tituló a su libro, es una recopilación de dibujos y caricaturas contextualizadas en la pandemia del Covid-19. “Acekas”, aprovechó el tiempo que estuvo enclaustrado en su casa, para mirar el entorno y plasmarlo con humor a través de caricaturas.
Observó durante las primeras semanas de expansión del virus mortal, como problemática urgente de resolver, la fragilidad de los gobiernos y poblaciones enteras en todos los hemisferios del planeta.
Su trabajó saldrá a la luz pública gracias al apoyo del Fondo Mixto de Promoción de la Cultura y las Artes del Valle.
Carlos Alberto Castañeda Arcila, en su libro, empieza a hacer humor crítico desde la misma caratula, mostrando la soledad y la quietud que afectaba a las ciudades y que fueron los animales quienes quisieron recuperarlas tomándose las calles, como si reclamasen el espacio de donde fueron desplazados por el urbanismo.
Además, de caricaturista, “Acekas” dirige talleres de formación artística que benefician a niños y jóvenes de la Comuna 6.
El artista atendió la invitación del Diario Occidente y nos habló de su proyecto.
En la cuarentena volví a la caricatura de crítica social y política.
Entonces me interesé especialmente reseñar ese momento tan complicado para toda la humanidad.
Para muchos, mejor para todas las generaciones, era la primera vez que se entendió en carne propia el significado de la palabra cuarentena.
En broma y en serio pinté tales desafortunados sucesos, para que este libro lo narrara con artes a las generaciones presentes y futuras.
Quiero que mi libro pase a formar parte de la memoria histórica y que lo haga de una manera más sencilla que los demás registros.
Que valiéndose del arte cuenta el hecho sanitario de una manera lúdica.
Que sane los amargos recuerdos. Que sane los espíritus más afectados por la pérdida de seres queridos.
Pero mi libro no será exclusivo como memoria histórica, pueda que sirva de analgésico ya que las noticias que actualmente nos llegan de otros países, dicen que el Covid todavía no se ha ido totalmente de la superficie terrestre, hay una amenaza latente.
Hay varias, por no decirle que todas. Pero escojo, por ejemplo, las que hacen alusión a las clases virtuales a que fueron obligados los niños; otra, sobre la gran carrera de los laboratorios por sacarle jugo económico al virus ofreciendo sus vacunas.
Otra, sería la que reseña a Papá Noel que en navidad en vez de traer juguetes, saca de su bolsa los antibacteriales y los tapabocas para entregar a los niños.
Hay una en especial porque no cesa su vigencia, la que se pronuncia sobre la madre tierra enferma, agregando el Covid junto a la deforestación, la sobreexplotación minera, el calentamiento global, el cambio climático.
Ninguno en especial. Solamente motivación de los niños y los jóvenes. Todo ser humano tiene talento humorístico. Falta es que nosotros los talleristas los guiemos para que lo auto-descubran. Además de este papel del tallerista, será muy importante el apoyo y la admiración de sus padres y de los maestros. Se necesita solo la motivación y luego que se estimule con la producción de la caricatura como un acto de creación, como un acto maravilloso de los seres humanos. Desde los hombres primitivos, hallamos que en las cavernas los homínidos que pintaban con jeroglíficos sus caricaturas, inclusive antes del perfeccionamiento de su lenguaje articulado.
Las nuevas corrientes pedagógicas le dan mucho valor a lo lúdico en la educación. Mi libro puede aprovecharse en la práctica educativa. Con una caricatura el maestro puede motivar una clase de lenguaje, por ejemplo, poniéndola como referente para la narración de un cuento. Una clase de Ciencias Naturales con un cartel donde figure una de mis caricaturas. Una clase de Sociales mediante el mensaje social que se puede derivar del dibujo. Y por qué no, mis caricaturas ambientarán sus clases de artística, porque les servirá de modelo a los niños para que dibujen sus propias caricaturas.
Que los medios de comunicación impresa, a pesar de estos tiempos virtuales, no dejen de dar apoyo a los caricaturistas. Que las empresas editoriales diseñen los textos priorizando la caricatura. Que las instituciones educativas le dispensen a la caricatura la importancia pedagógica que se merece como material motivador. Que los jóvenes entiendan que hacer caricatura no es una actividad apropiada por unos pocos talentosos. Que la juventud rebelde tome la caricatura como esa herramienta de protesta más locuaz y artística, tomando el legado que viene desde los tiempos más sobresalientes y protagónicos de la vanguardia. Que en vez de pedradas las caricaturas propicien golpes de opinión. Que en vez de panfletos con teorías políticas y económicas, la caricatura sea el medio de concientización más eficaz. Que las instituciones educativas integren las clases de sistemas, apoyadas con técnicas de diseño virtual de la caricatura.
Fin de los artículos
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