Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: viernes, noviembre 6, 2026 23:40

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Trajes, pinturas y toros a Goya

Corrida Goyesca hoy en Cañaveralejo

Redacción: Juan Pablo Garzón Vásquez

Cuando se estructura una tarde de toros en homenaje al gran defensor de la tauromaquia Francisco José de Goya y Lucientes, quien fue un pintor y grabador español muy reconocido en tierras ibéricas entre los siglos XVIII y XIX y testigo de la muerte de su entrañable amigo y figura del torero de la época José Delgado Guerra, más conocido como Pepe-Hillo (uno de los que fijaron las reglas y el estilo de la corrida de toros), se deben cuidar detalles muy puntuales para incrementar de manera ética la esencia ceremonial de lo que representa la liturgia taurina y todo el componente de tan profundo ritual.

En primera instancia, el escenario taurino se convierte, si es permitido el término, en una galería de profundo arte, cada componente del redondel contiene invenciones pictóricas generadas por la plasticidad de la ejecutoria con los trastos (capote y muleta), que son llevados por profesionales del toreo y naturalmente dirigidos por el reconocido maestro francés Loren Pallatier, quien es un experto en todo lo referente a la “toreografía”.

Estas obras engalanan el albero, son fijadas en el entorno de la barrera y van construyendo una secuencia historial, vistosa, mística, que deja a cada espectador inmerso en un conjunto de interpretaciones que profundizan el arte taurino. Es mágico presenciar estas escenografías, que solo en selectas plazas se viven por ocasiones especiales. En este caso, la plaza de Cali, que conmemora con mucho acierto una de las más importantes ferias de los últimos tiempos por todo lo que en cartelería la componen.

Los trajes

Los actuantes en la tarde de toros vienen enfundados en trajes denominados “goyescos”, que son, en resumidas cuentas, atuendos vistosos resultado de la fusión de prendas de vestir tradicionales, comunes a gran parte de las regiones de España, con modas extranjeras traídas por la nobleza y las casas reales a mediados del siglo XVIII y principios del XIX, y que el maestro Goya muestra en varias de sus obras. El majo u hombre “goyesco” viste esencialmente camisa blanca, fajín, chaquetilla corta abotonada y adornada con bordados (o chaleco), pañuelo al cuello haciendo juego con el fajín, pantalón ajustado y llega hasta debajo de las rodillas, mostrando las calzas o medias blancas. También usa redecilla bordada negra a la cabeza, rematada por una borla o “madroño” en su extremo. Se complementa con la capa española y la manta, así como diferentes tipos de tricornio para adornar o proteger la cabeza.

El debut de Ureña

Esta importante corrida, que abre el ciclo de festejos de orden mayor de la feria taurina de Cali, trae acartelado a uno de los toreros más representativos de los últimos años en España, y se hace referencia al lorquino Francisco José Ureña Valero, “Paco” Ureña, quien ha fijado en cada comparecencia desde sus inicios un concepto propio como torero, enmarcado en una capacidad fuera de lo común, una actitud heroica, un ejemplo de entrega, pundonor y una concepción clásica del toreo. Es mucha la historia que podríamos registrar de este buen torero, pero es válido reconocer que viene de una familia dedicada a la producción de hortalizas, sin relación alguna con la tauromaquia y su carrera la ha hecho a pulso y con grandes esfuerzos. Debutó con picadores en 2003 en su ciudad natal, en un cartel completado por Caro Gil y Antonio López con novillos de Santiago Domecq.

Paco Ureña tomó la alternativa en el año 2006 frente a toros de la ganadería de Gavira, apadrinado por el malagueño Javier Conde, actuando como testigo Morante de la Puebla. Cortó cuatro orejas a sus dos toros, saliendo por la puerta grande de la plaza de Lorca. Confirmó la alternativa en Madrid el 25 de agosto de 2013, acartelado con Iván García y Javier Solís con toros de Martín Lorca.

Ojo izquierdo

El 14 de septiembre de 2018, en la plaza de toros de Albacete, a la salida del cuarto toro, dispuesto a alcanzar el triunfo que se le había negado en el primero, lo recibió a la verónica y, en un momento inesperado, el animal tiró un derrote y clavó su pitón derecho en el ojo izquierdo del torero. Los médicos, convencidos en su primera impresión de que el accidente era gravísimo, trataron de que acudiera a la enfermería, pero el torero siguió toreando. Después de diversas operaciones, el torero perdería visión en su ojo izquierdo; pese a ello, en enero de 2019 volvería a los ruedos.

El 15 de junio de 2019, en la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas y en la feria de San Isidro, con reses procedentes de la ganadería de Victoriano del Río y con una plaza absolutamente entregada a su toreo, lidió al segundo toro de su lote, el que le permitió ese triunfo, con una costilla rota que había sufrido durante la lidia de su primero. En el sexto toro de la tarde llamado “Empanado”, se le concedieron dos orejas y salió a hombros por la Puerta Grande. El 23 de agosto de 2019, en la séptima de las Corridas Generales de la Semana Grande de Bilbao, con toros de Jandilla y Vegahermosa, Ureña cortó cuatro orejas y consiguió así salir por la Puerta Grande de la Plaza de Toros de Vista Alegre.

Lo bueno, lo malo y lo feo de la novillada de ayer

Lo bueno

La remodelación de la plaza. Luce moderna y remosoada. En el 1, un Gitanillo entregado y con voluntad construyó una faena interesante. La vara de Reinario Bulla al 2 de la tarde. Firme y sin aspavientos. La capa del debutante San Roman subió de tono el toreo de capa a la mexicana.Su brindis fue un justo reconocimiento al diestro español Paco Ureña, que ocupaba un lugar en el graderío. La tradicional banda del municipio de Yumbo, que acompañó el festejo.Ver en los tendidos a dos grandes toreros presenciando la novillada: Paco Ureña y Emilio de Justo.La faena de muleta de San Román al 5, uno al que entendió y dominó.

Lo malo

No hubo cojines en los palcos y el clima cobró con la temperatura del cemento recién reconstruido. El 2 fue muy parado, aunque sin malas ideas.La rechifla del público en el tercio de varas, aunque a los astados hay que ormarlos. El cuarto caminador, con malas ideas en la cabeza.Lo pesado del ruedo. Mucha arena y bastante suelta. Falta de rodillo.

Lo feo

Cada día se pierde más el taurinismo entre los organizadores.Los monosabios no asearon el ruedo luego del paseíllo y se veía bastante desagradable. La espada desconoció al torero manito y lo pusó a pasar malos tragos. La apariencia del ruedo al mezclarse las arenas grises del pasado y las doradas que sobrepusieron.

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