Cali, agosto 3 de 2026. Actualizado: lunes, agosto 3, 2026 16:01

TEMAS DESTACADOS:

Cali una ciudad con madera

POR CAROL TORRES Y HÉCTOR QUINTERO
ESTUDIANTES DE SÉPTIMO SEMESTRE

Desde muy pequeños, quizá alguno de nosotros se ha criado con un árbol en el antejardín o en el patio de su casa. Con el tiempo entendemos que los árboles plantados son los pulmones de nuestro planeta y que se requieren 22 para suplir la demanda de oxígeno de una persona al día.

Pues bien, este noble material fabricado por la naturaleza no solo ayuda a producir el gas vital que todos usamos diariamente para vivir, sino que también es utilizado como materia prima renovable para ser transformado por las industrias manufactureras.

En el 2000, la Encuesta Anual Manufacturera (EAM) del DANE registró la existencia en Colombia de 129 establecimientos dedicados a la elaboración de la madera y sus productos, que ocupaban a 5.080 empleados en forma permanente o temporal.

Sin embargo, en Colombia es difícil hablar de industria del mueble, pues a excepción de 7 empresas con un aproximado de 350 y 500 empleados cada una, el sector lo conforman pequeños talleres de menos de cinco, de carácter semi-industrial o artesanal.

En Cali
Para conocer qué sucede con la madera en Cali y cómo es aprovechada para la elaboración de mobiliario, Utópicos entrevistó a dos carpinteros, que trabajan de manera distinta. Ellos son Johnny Benavides y Édinson Rico.
Johnny Benavides: Crear es una pasión.

U. ¿Cómo aprendió el oficio de la madera?
JB: Lo aprendí por mi papá. Desde que yo era chiquito él trabajaba esto y una vez falleció yo ya tenía la edad, desde los catorce años mi tío me enseño todo lo que tenía que saber acerca de la madera y sus usos; ya después, con la práctica, aprendí empíricamente el resto.

U. ¿Es difícil la incursión en el sector maderero?

JB. Si, sobre todo cuando uno es microempresario, la competencia es grande, muy grande, hay que empezar con poquito e ir surgiendo y como en todo, ganarse una reputación.

U. ¿Existe un mercado justo?

JB. Definitivamente no, porque muchos de los que trabajamos la madera estamos muchas veces sin los procedimientos legales que hay que hacer para tener un negocio y por eso, empresas que venden muebles -almacenes de cadena- nos compran los muebles, como quien dice, a precio de huevo y los revenden más caros. Si uno tuviera la oportunidad de distribuirlos al detalle como ellos, ganaríamos más..

U. ¿De dónde saca los diseños para los muebles que fabrica?

JB. Uno normalmente lo que hace es adaptarse al espacio, cuando alguien pide un mueble es porque ya prácticamente tiene el sitio, eso es lo que más condiciona a la hora del diseño. Si el espacio no es problema, los diseños se pueden sacar de Internet; prácticamente, es copiar ideas, pero adaptándolas al espacio.

U. ¿Su profesión, más que un negocio es una pasión?

JB. Si claro, yo creo que todo lo que uno hace en esta vida es para agradar a Dios y uno agrada a Dios siendo feliz, siendo honesto y trabajando honradamente. Crear cosas es una pasión y no solo crearlas, sino que sean de utilidad para las personas.

Édinson Rico: U. ¿Cómo aprendió el oficio  de la madera?
ER. Yo nunca había tenido contacto con la madera, yo inicie un curso de diseño arquitectónico en el SENA. Una vez terminé no conseguí trabajo en  arquitectura, empecé a hacer diseños para muebles en mi casa, la gente los veía y le gustaban, así que decidí aplicar los conocimientos en diseño a este material y dediqué unos ahorros a comprar herramienta y montar un local; ahí fui creciendo.

U. ¿Qué es necesario para la elaboración de muebles?

ER. El fuerte de mi trabajo es el diseño y la madera que venden ahora, como el supercor, el MDF (aglomerados) y demás, la entregan cortada y lista para el ensamble, así que lo que hago es mandar a cortar las piezas y pagar un transporte hasta el sitio donde voy a instalar. Para eso, lo mínimo es: una sierra radial para imperfecciones, martillo, destornilladores, pegamento para madera y buena mano de obra, nada más.

U. ¿De dónde saca los diseños para los muebles?

ER. Depende del espacio, el cliente manda, dice cuántos cajones quiere, cuántas puertas, cómo las quiere. Hago los planos, aunque después de tanto tiempo, uno ya la tiene clara y no hace falta casi ni dibujar lo que se piensa.

U. ¿Su profesión, más que un negocio es una pasión?

ER: Claro, llevo años haciendo lo que hago y eso no sería posible si no tuviera la pasión por el diseño y la creación de mobiliario, le saco gusto a probar cosas nuevas con nuevos materiales, adaptándolos a la madera. Y que la gente admire el trabajo de uno, es gratificante.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

pdf diario

Destacado

PUBLICIDAD
Publicidad
Publicidad
Diario Occidente

Una publicación diaria del Nuevo Diario Occidente S.A. Fundado el 19 de noviembre de 1961

© 1961 - 2026. NUEVO DIARIO OCCIDENTE S.A.
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita del titular.

Ver mapa del sitio | Desarrollado por: