Cali, agosto 12 de 2026. Actualizado: miércoles, agosto 12, 2026 21:49
Las historias destacadas en esta edición demuestran que la mayor riqueza de la capital del Valle del Cauca es su gente.
Siempre que se habla de los líderes de Cali se piensa en las figuras más visibles de la ciudad, pero además de aquellos que se destacan en los altos cargos del sector público y de las grandes empresas privadas, hay también líderes silenciosos, ciudadanos que hacen labores de bajo perfil pero de alto impacto para sociedad caleña.
Hoy, cuando se conmemoran los 478 años de fundación de la capital del Valle del Cauca, el Diario Occidente rinde un homenaje a quienes con su trabajo contribuyen día a día al crecimiento de nuestra ciudad, ya sea desde grandes cargos o desde anónimas pero valiosas labores.
En materia política, gremial, empresarial, cultural, social, ambiental y científica y académica hay caleños, de nacimiento unos y corazón otros, que han hecho grandes aportes. No fue fácil realizar la selección de quienes hacen parte de esta edición especial, y aunque el espacio obligó a seleccionar sólo a cinco líderes por área, en cada una de ellas se encontraron abundantes ejemplos dignos de destacar.
A veces, en Cali se siente que falta liderazgo o que no hay con quien, pero el ejercicio de selección de los líderes que aparecen en nuestra edición de hoy demuestra que, por el contrario, la mayor riqueza que tiene la capital del Valle es su gente.
Como las colmenas y los hormigueros, las ciudades son una construcción colectiva en la que todo el mundo aporta, no hay esfuerzo pequeño, todo suma.
Quien adopta una zona verde es un líder; quien dona tiempo para trabajar por los demás, es un líder; quien tiende la mano a un necesitado, también es un líder. Son muchos los trabajos que, aunque sean remunerados, traen más beneficio a quien recibe sus efectos que a quien los realiza; esa es la labor de los líderes.
El propósito de esta edición especial, que resalta el liderazgo que hay en la ciudad, es demostrarle a los caleños, a través del ejemplo, que hay motivaciones para creer y que entre todos se puede seguir engrandeciendo a la Sultana del Valle.

Nicolás Orejuela y la nueva generación política
Nicolás Orejuela es una de las promesas de la política caleña. A sus 34 años ya ha ocupado importantes cargos: fue decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de San Buenaventura, director ejecutivo de la Unidad de Acción Vallecaucana y actualmente se desempeña como secretario general de las Empresas Municipales de Cali, Emcali.
Su vocación por lo público le viene en la sangre, su padre fue alcalde de Candelaria, y su tío y un tío abuelo también participaron en política. Aunque su madre no tiene nada que ver con esta actividad, dice que ella le inculcó el respeto por el ser humano y el respeto por la diferencia, principios que lo motivan a trabajar en el sector público.
La Universidad
Antes de llegar a la decanatura de Derecho de la Universidad de San Buenaventura, Orejuela trabajó en una notaría, luego en una firma de abogados y cuando realizaba su especialización en Derecho constitucional y parlamentario conoció al entonces magistrado Humberto Sierra Porto, quien tiempo después lo llevó a trabajar en la Corte Constitucional y lo vinculó a la docencia.
En 2008, después de su paso por el alto tribunal y de haber trabajado en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, Nicolás Orejuela regresó a Cali con la decisión de participar en los procesos públicos de la ciudad y se vinculó como docente de Derecho constitucional a la Universidad de San Buenavetura, en donde a los 29 años se convirtió en el decano más joven del país.
Como decano, Orejuela creó una nueva carrera, Gobierno y relaciones internacionales, aplicado al Pacífico. A raíz de su exitosa gestión en la academia, fue postulado por una tercera persona a la dirección ejecutiva de la Unidad de Acción Vallecaucana, cargo en el que estuvo 20 meses.
Ahora, como secretario general de Emcali, Nicolás Orejuela adelanta un trabajo de blindaje de la contratación de la empresa, que le ha valido un rápido reconocimiento.
Lo público
Al hablar de la vocación de servicio público en su generación, Orejuela cree que hay muchos liderazgos que vale la pena potencializar y visibilizar.
“No a todo el mundo le interesa ser alcalde, concejal, o diputado, hay liderazgos que trabajan solo con 20 o 30 personas en un barrio y eso es muy valioso y debemos impulsarlo”, dice Orejuela.
Al preguntarle por su futuro, este joven de ideas liberales no descarta participar en un proceso de elección popular. Al hablar de sus misiones, Nicolás Orejuela sostiene que trabaja para que “la gente pueda volver a creer” y para “dignificar el rol de lo público”.

Germán Villegas, una vida de servicio a Cali
Germán Villegas Villegas llegó por primera vez a un cargo público en 1970, cuando fue nombrado secretario general de la Alcaldía de Cali, cargo desde el que le correspondió coordinar varios aspectos de la organización de los exitosos Juegos Panamericanos de 1971. Desde entonces, inició una carrera política ascendente: fue secretario de Hacienda Municipal, gerente de Emsirva, concejal de la capital del Valle del Cauca en cuatro periodos, secretario de Gobierno Departamental, tres veces representante a la Cámara, alcalde de Cali, dos veces gobernador del Valle y dos veces senador.
Aunque tuvo antecedentes familiares lejanos que se dedicaron a la actividad pública, no nació en cuna política, la “bacteria” de la política, dice, se la inculcaron los jesuitas, en el Colegio Berchmans, que infundían el respeto y la admiración por Laureano Gómez.
El palustre
Hoy, después de 44 años de vida pública, Villegas mantiene una vigencia y una imagen positiva poco común en un político con una trayectoria tan larga. El secreto para lograrlo, asegura, está en el trabajo, el cual representa con el símbolo con el que lo identifican los caleños: el palustre.
“El palustre es una invención de un publicista argentino, lo adopté como símbolo porque significa trabajo; yo he trabajado exhaustivamente”, dice Germán Villegas, tras recordar que desde los cargos que ha ocupado ha gestionado cinco mil obras públicas, tres mil de ellas en Cali.
Villegas llegó a la Alcaldía de Cali en 1990 y cuenta que antes de ser elegido para este cargo pasó 20 años recorriendo la ciudad de “cabo a rabo”, por ello se precia de conocerla como pocos.
“En la ciudad no había un solo hueco, había gente que me escribía diciéndome dónde había un hueco y yo llamaba y de inmediato lo tapaban”, recuerda Germán Villegas al hablar de la gestión que lo llevó a ser elegido el mejor alcalde de Colombia en ese periodo.
Ciudad y liderazgo
Al reflexionar sobre el liderazgo público en Cali, Villegas se muestra preocupado, pues considera que, ante las dificultades que conlleva el ejercicio de la política, cada vez hay menos interés por ella.
“Hay que ponerle gerencia y las prácticas gerenciales a la administración pública, se puede, se ha hecho, pero quienes pueden hacerlo no se arriesgan, porque el servicio público es supremamente exigente y la gente no pierde la comodidad por irse al servicio público, donde uno es blanco y objetivo de las fuerzas del desorden, de las famosas ‘ias’, y corre el riesgo de que le inicien procesos de todo tipo por cualquier cosa”.

Maurice Armitage, Cuando compartes con la gente, te va bien
Maurice Armitage fundó la empresa Sidoc hace 30 años y siempre ha tenido la idea de ayudar a sus trabajadores y “compartir las ganancias con sus empleados”, como él mismo lo dice.
“Siempre he creído que en todos los negocios cuando usted los comparte con la gente que trabaja te va bien, cuando no comparte no te va bien; las posibilidades de progresar no son muchas. En la medida en que usted comparte, la compañía sale adelante”, explica Armitage.
Prueba de ello es su misma fábrica, que en un tiempo dependía mucho de la mano de obra con poca tecnología, pero, gracias a los buenos resultados de la compañía han aplicado la parte tecnológica en sus procesos, sin dejar de lado a los operarios.
Capacitación
Sidoc tiene un programa para los empleados donde se les subsidia su estudio, primaria, bachillerato, incluso carreras universitarias.
“Teníamos obreros que no sabían leer ni escribir; aquí pueden estudiar y las horas de estudio se las contamos como si vinieran a trabajar, no los vamos a mandar cansados y llenos de problemas a estudiar por la noche”.
En Siloé
Además de capacitar a sus empleados, esta compañía tiene la fundación Sidoc, que hace trabajo social en la zona de ladera de Siloé, donde 140 niños aprenden música y más de mil participan en una escuela de fútbol.
“Nos ganamos la plata con el capitalismo y las utilidades nos las gastamos con el socialismo; pero eso no solo con nuestros empleados sino con la gente de Siloé; allí tenemos programas de emprendimiento empresarial, estamos buscando que el Sena construya una sede en el antiguo control de la Gris San Fernando, para desarrollo educativo en el sector”, indicó Armitage.
Por último, cree que los empresarios de Cali y todo el país están ayudando en la parte social e indicó que “tenemos que tratar de que muchos más entren a hacer lo mismo”.

Padre José González, En Cali hay mucha gente para ayudar
El padre José González lleva 15 años al frente de los hogares de paso Samaritanos de la calle, que tiene a 130 habitantes de calle internos y les ofrece una comida diaria a otros 800, todos los días.
Para el padre González, “la gente llega mucho a Cali por la acogida, por el clima y por la generosidad de los caleños; también vienen buscando hacer su vida, por eso hay tanta para ayudar”.
“Cuando les ofrecemos una comida, calmamos una necesidad básica de las personas que es el hambre, y no fomentamos la mendicidad porque no les estamos dando plata”, explicó el Padre.
Falta apoyo
El padre González aseguró que se trabaja por la gente menos favorecida de la ciudad, sin embargo, hace falta articulación de gobierno local, nacional, la empresa privada y los ciudadanos para fomentar la labor en la ciudad.
Este representante de Dios en la Tierra destaca que en la ciudad hay fundaciones u organizaciones que ayudan a madres cabeza de hogar, la casa del migrante (atiende a personas de escasos recursos que vienen a realizar exámenes médicos), hogar para el desplazado; pero hace falta más apoyo.

Andrea Buenaventura, Cali tiene un alma bailarina
Con 180 artistas de circo, bailarines y orquestas en vivo en cada función, Delirio se convierte en un punto de referencia obligado en Cali para hablar de la salsa y todos sus componentes.
Andrea Buenaventura, fundadora y directora de la fundación Delirio, que lleva ocho años realizando presentaciones en varias ciudades del país y en 15 países de los cinco continentes, cuenta que todo empezó hace 22 años cuando empezó a trabajar en el sector público.
“En ese trabajo en los barrios populares de Cali me di cuenta que había un latir muy importante con la salsa. Cali es una ciudad con alma bailarina, en esa época (22 años) muy sesgada hacia la parte de orquestas y con un incipiente nacimiento de los bailarines, pero después de algunos años nuestros bailarines fueron triunfando fuera de Colombia (Ricardo y Viviana quedaron campeones mundiales de salsa en el 2005), y cuando la gente triunfa por fuera de su tierra es cuando los empezamos a ver, a reconocer”.
Hace ocho años, con un grupo de amigas conformó la fundación Delirio, con el objetivo de realizar “un evento de salsa con un arte más universal, de la mayor factura artística posible, entonces escogimos el circo porque Cali tiene la única escuela de formación de circo y con una orquesta y empezamos con dos escuelas de salsa”.
Andrea define la labor de Delirio como “un ejercicio exitoso como industria cultural, porque tiene un insumo que es el artista, lo transforma, lo pone en escena, lo mercadea y da unos frutos económicos y eso hace lo que hoy llaman los expertos economía naranja, la economía que se mueve alrededor de la cultura”.
El legado
Para Andrea, el legado de la salsa y fundación es la autoestima: “con la salsa, los bailarines han recuperado su autoestima. Cali dice sí tenemos los mejores artistas, sí somos capaces de representar a Colombia ante el mundo y nuestros bailarines de salsa son un orgullo desde el punto de vista cultural. La gente siente que los bailarines no son esos niñitos que bailan bonito sino que son artistas que nos representan y nos hacen sentir orgullosos”.
Precisamente, esa labor de visibilizar la salsa como industria, como generadora de ingresos motivó al Gobierno Nacional para la creación de la Ley 1493 que regula la creación y la realización de espectáculos públicos.

Amparo Sinisterra, El arte reconcilia
El amor por la cultura que tiene Amparo Sinisterra de Carvajal, directora de Proartes, y quien lleva más de 50 años trabajando por la cultura en Cali y el Valle del Cauca, es tan grande, que todavía se emociona y sus ojos brillan cuando hace referencia a alguna manifestación del arte.
El gusto por la cultura y todas sus expresiones nació en su casa.
“A a mi papá le encantaba tocar el tiple, oíamos radio en la onda corta y ahí aprendí a apreciar la música clásica, y en ese ambiente me hice muy sensible a las manifestaciones del arte”, explicó Amparo.
A sus 15 años se fue a estudiar ballet a Estados Unidos, años después regresó a Cali para crear Proartes, una iniciativa con ayuda pública y privada, para promocionar el arte en la ciudad.
Para Amparo, el abanico cultural tan grande que tiene Cali está ligado a la “riqueza que nos ofrecen las tres culturas, tres etnias con la geografía que es tan determinante en estos procesos; la influencia de la cultura paisa en el norte del Valle, la cultura del litoral Pacífico que es muy importante entre nosotros y la indígena”.
Cuando inició Proartes, 15 festivales de arte agrupaban diferentes expresiones, pero luego cada especialidad fue realizando su propio arte como el festival de cine, de salsa, Petronio Álvarez de música del Pacífico; de danzas, Mercedes Montaño; de jazz, de danza, de teatro, son más de 20 festivales, lo anterior muestra la evolución de la cultura en la ciudad.
A lo largo del tiempo, la cultura ha transformado y seguirá haciéndolo. Amparo explica que “la cultural ya es una industria, esa es una de las grandes iniciativas del siglo XXI, tenemos todos los medios para poder sacar adelante la cultura, para canalizar esa inmensa creatividad que tiene nuestro pueblo; uno ve las cosas que son capaces de hacer los artesanos, la creatividad para inventarse el diario, para llevar la comida a su casa”.
Convivencia
Para doña Amparo, la importancia de la cultura radica en que “el arte es una herramienta insustituible para la convivencia pacífica. El arte reconcilia, es un terreno neutral porque el flaco, el gordo, el bonifo, el feo, todos caben, y el lenguaje es espiritual y no te motiva a hacer nada malo”.

Juan Ramón Guzmán, Sinergia entre lo público y lo privado
Juan Ramón Guzmán es el fundador y gerente general de Belleza Express. Una empresa con una destacada trayectoria en el sector de los cosméticos, que la llevó a ser en el 2008 una de las más importantes firmas en el país del sector de la salud y la belleza.
Su paso por el sector empresarial lo ha llevado a ser parte de empresas como Varela y actualmente es miembro de la junta directiva de Procaña y de la Unidad de acción vallecaucana.
Se destaca por su visión empresarial y es un convencido de que es necesario que existan buenos gobiernos para motivar la inversión, pues de esta manera se promueve el desarrollo económico y social no sólo de Cali, sino de la Región Pacífica.
“La actual administración de la ciudad ha trabajado de forma importante creando los espacios para fomentar y atraer la inversión. Entidades como Invest Pacific y la Cámara de Comercio vienen apoyando de forma importante esta gestión; el atraso que vimos en la Región durante los últimos 15 a 20 años si lo comparamos con otras zonas del país parcialmente se debió a la ausencia de un trabajo coordinado entre el sector público y privado requerido para el desarrollo económico, siendo este un elemento fundamental para promover el desarrollo social”, asegura Guzmán.
Aunque muchos consideran que aún falta mucho para el despertar industrial de la capital del Valle, este empresario ve a Cali y la región con ojos de optimismo. “Pienso que se está mejorando de forma importante; pero no solo la ciudad también la región pues un tema obligado es el de la inversión especialmente donde uno de los grandes activos es la cercanía al Pacífico a través de Buenaventura, siendo fundamental continuar trabajando en su desarrollo integral, incluyendo lógicamente en la ejecución el plan vial para comunicar a Cali con la ciudad Puerto”.
Por buen camino
Este empresario, que ha dejado su huella en las organizaciones que ha trabajado, asegura que Cali va por buen camino. “Veo que empiezan a ingresar nuevas compañías y diferentes opciones de negocios, considero que el tema de BPO y Call Centers son también una excelente opción para la generación de empleo y creación de nuevas empresas; igualmente hay un dinamismo importante en empresas de construcción, especialmente en vivienda y desarrollo comercial a través de nuevos centros comerciales; para darle continuidad a esta dinámica es fundamental que exista una muy buena articulación entre el sector público y privado con el propósito de implementar políticas que generen confianza, lo cual es un elemento esencial para fomentar la inversión”, aseguró.

Álvaro Correa Holguín, Visión de desarrollo regional
Álvaro Correa Holguín trabaja desde que tenía 21 años. Su vida empresarial se forjó en el Ingenio Mayagüez, empresa en la que llegó al puesto de presidente del grupo hasta el día que se jubiló. No duda un segundo en asegurar que lo suyo es el campo, que es lo que le ha gustado toda la vida.
Hoy por hoy es un convencido de que el sector empresarial está despertando, saliendo de un letargo en el que se pensaba la ciudad como un ente político y se dejó de trabajar por su progreso y sus habitantes. Pero sabe que por fortuna se está ayudando al gobierno y tratando de trabajar por la ciudad, pero como bien lo dice: “Nos falta muchísimo para salir adelante”.
Para Correa Holguín una de sus grandes preocupaciones ha sido que muchas empresas se han retirado de Cali, aunque por fortuna ahora están llegando muchas más. “Yo creo que eran entidades como la Alcaldía y otras que le ponían un sinnúmero de inconvenientes a cualquier desarrollo y a cualquier idea. Además había entrado en un estado de abandono en obras, se estaba acabando y eso ha cambiado también. Hoy estamos disfrutando de nuevas obras y de un Gobierno que se preocupa por sacar adelante los proyectos, y es muy importante que el gobierno que viene siga en esta dirección”, explicó.
Resalta que hay empresarios dedicados, a través de la Unidad de Acción Vallecaucana y de sus propios esfuerzos a ayudar a que el gobierno municipal y el departamental puedan cumplir determinados objetivos.
Asegura que aunque todavía es difícil crear empresa, hay mucho interés en mucha gente en hacerlo y mantenerla contra viento y marea para sacarla adelante. Y sabe que eso mismo se empieza a ver con los exportadores, pues ya más empresarios asumen este reto que en otras épocas era muy difícil.
“Hay que seguir eligiendo buenos gobiernos”
Alvaro Correa cree que los caleños deben influir en las decisiones del Gobierno Nacional y estar listos a pedir, tal y como lo hacen otras regiones.
“Debemos conseguir para Cali y el Valle la mayor cantidad de dinero, pero para invertirla bien. Tenemos excelentes carreteras pero llevamos 20 años haciendo la de Buenaventura y ahora en la de Mulaló se van a demorar seis años cuando son un poco más de 20 kilómetros y eso no puede seguir así, tenemos que buscar como cambiar la historia”.

Farouk Kattan, Trayectoria gremial
Este ingeniero industrial ha sido partícipe, de la mano con su familia, del crecimiento de la ciudad. Graduado en Estados Unidos, se estableció luego en Cali, iniciando por el sector comercio y luego en otros frentes de la industria local. Es presidente de la Junta directiva de Acopi y fundador del Comité intergremial y del empresarial cuando existían por separado.
Su experiencia al frente del trabajo gremial le permite analizar el desarrollo económico de la ciudad. Asegura que Cali no se ha escapado del estado general en que está el país, donde se vive un receso empresarial en el que la pyme está sufriendo por la disminución en la producción y las ventas.
“Cuando las empresas se fueron de la ciudad fue porque se puso fin al modelo cerrado de protección, se entró a uno abierto donde las empresas quedaron sometidas a la competencia de la importación, y Colombia con una inflación y unos costos de producción altos generó que muchos se fueran para otra parte. Ahora se habla de un resurgimiento, pero no lo vemos desde los gremios, sabemos que nuestros afiliados hacen lo posible, se continúa luchando pero lo que no se ve es una sostenibilidad del crecimiento”, explicó.
Un cambio en la visión
Para Kattan, uno de los problemas es que Cali no se define. “Ya se unió con Candelaria, Palmira, Jamundí y allí ya hay zonas industriales que han desplazado las empresas de la ciudad y las hemos perdido. La ciudad lo que necesita es que el POT considere que la industria y el comercio son el sostén de la gente que vive aquí, los que trabajan en planeación creen que el progreso industrial es milagroso y eso tiene una causa y un efecto. Planeación considera que Cali son rayas en un mapa y no se fijan en lo que hay adentro de esas rayas para tener una ciudad integral y multifacética y ahora no lo podemos cambiar de la noche a la mañana”, puntualizó.

María Claudia Álvarez, Pensando la ciudad en grande
María Claudia Álvarez Hurtado, actual directora de la Cámara Colombiana de la Infraestructura Seccional Occidente, es ingeniera civil de la Universidad del Valle con especialización en Administración de Empresas de la misma institución.
Su experiencia ha estado principalmente asociada al direccionamiento gremial y promoción de proyectos de desarrollo al frente de entidades como: Camacol Valle, el Fondo Especial y Secretaría de Vivienda de la capital del Valle, la Alianza por la Vivienda de Cali, la Corporación de Vivienda Solidaria del Valle -Corvivalle-, la Fundación Empresarial para el Desarrollo de Yumbo – Fedy.
Álvarez Hurtado ha sido además directora de Relaciones Públicas y Desarrollo Regional de la Planta 2 de Propal.
Desde su perspectiva gremial considera que durante los últimos años Cali ha dado un vuelco. “Hemos sido testigos de cómo ha mejorado la movilidad. Además ya se empiezan a ver las bondades de las obras que se han dado a través de valorización pero debemos continuar, se trata de seguir pensando en grande, mantener el desarrollo de grandes obras, también en temas como el bacheo en las vías secundarias pero hay que hacer más vías y seguir cumpliendo con el desarrollo de la ciudad”, aseguró Álvarez.
Acompañamientos
Para la dirigente gremial, uno de los procesos a destacar en la ciudad es el trabajo que viene haciendo Emcali en materia de servicios públicos convirtiendo sus proveedores en aliados estratégicos. “Esto es a través del modelo de abastecimiento estratégico que permitirá que haya ahorros importantes para la ciudad. Desde la Cámara colombiana de la infraestructura estamos acompañando los esfuerzos de la Administración Municipal, buscando ordenar la casa”, manifestó.

Jackeline Rentería, una luchadora de raza
Las dos medallas de bronce en unas olimpiadas es el regalo más grande que tiene la luchadora Jackeline Rentería para Cali en su cumpleaños. Esta deportista, hija del barrio Siloé, es la única colombiana que ha ganado medalla olímpica en dos Juegos consecutivos (Pekín-2008 y Londres-2012).
Desde que ganó su primera medalla en el Mundial Junior, de Guatemala, en el 2006, no ha parado de recorrer el mundo llenándose de gloria. Los títulos internacionales como Panamericanos, Suramericanos, Centroamericanos y Bolivarianos no han parado de llegar. “Este año mi apuesta es por el Mundial de Uzbequistán, quiero ser protagonista allá y a largo plazo la meta es ser medalla de oro en los olímpicos de Río de Janeiro en el 2016″, aseguró la deportista de 28 años.
Esta luchadora de la vida, quien ha venido superando con su trabajo las barreras de la desigualdad, se siente orgullosa de ser caleña, de la calidez de su gente y de las tardes en las que el viento llena de frescura los hogares de la capital vallecaucana. ” Cali es todo para mí. Es la ciudad donde nací, es el lugar donde he construido mis bases para ser lo que soy. Estoy muy feliz y agradecida con todo lo que me da esta tierra”, dijo la deportista.
Esta gran mujer, estudiante de derecho de la Universidad Javeriana, amante de la salsa, del fútbol y del cholado, dice que cada vez que puede visita el Cerro de las Tres Cruces, Cristo Rey y San Antonio. “Son lugares representativos de Cali. Son postales de mi ciudad. Me gusta el ambiente que se respira en esta zonas. Allí siento que soy una bendecida por ser caleña”, comentó una emocionada Jackeline.
El futuro del deporte en Cali
Las dos medallas de bronce en unas olimpiadas es el regalo más grande que tiene la luchadora Jackeline Rentería para Cali en su cumpleaños. Esta deportista, hija del barrio Siloé, es la única colombiana que ha ganado medalla olímpica en dos Juegos consecutivos (Pekín-2008 y Londres-2012).
Desde que ganó su primera medalla en el Mundial Junior, de Guatemala, en el 2006, no ha parado de recorrer el mundo llenándose de gloria. Los títulos internacionales como Panamericanos, Suramericanos, Centroamericanos y Bolivarianos no han parado de llegar. “Este año mi apuesta es por el Mundial de Uzbequistán, quiero ser protagonista allá y a largo plazo la meta es ser medalla de oro en los olímpicos de Río de Janeiro en el 2016″, aseguró la deportista de 28 años.
Esta luchadora de la vida, quien ha venido superando con su trabajo las barreras de la desigualdad, se siente orgullosa de ser caleña, de la calidez de su gente y de las tardes en las que el viento llena de frescura los hogares de la capital vallecaucana. ” Cali es todo para mí. Es la ciudad donde nací, es el lugar donde he construido mis bases para ser lo que soy. Estoy muy feliz y agradecida con todo lo que me da esta tierra”, dijo la deportista.
Esta gran mujer, estudiante de derecho de la Universidad Javeriana, amante de la salsa, del fútbol y del cholado, dice que cada vez que puede visita el Cerro de las Tres Cruces, Cristo Rey y San Antonio. “Son lugares representativos de Cali. Son postales de mi ciudad. Me gusta el ambiente que se respira en esta zonas. Allí siento que soy una bendecida por ser caleña”, comentó una emocionada Jackeline.

Jaime Aparicio, el pionero de los medallistas colombianos
El caleño Jaime Aparicio fue el primer colombiano que puso a sonar el himno nacional en los escenarios deportivos del mundo. En su época de atleta tuvo el honor de ganar la primera medalla de oro para Colombia en una competencia internacional. Fue en los Juegos Panamericanos de Buenos Aires (Argentina), en 1951. Terminó primero en los 400 metros vallas con tiempo de 53s 4 décimas.
En los Panamericanos de México-55 Jaime se quedó con el segundo lugar, pero impuso un récord suramericano que duró 6 años. 51 segundos y 8 décimas. “Fue una época de mi vida llena de pasión por el deporte. Antes competíamos por el amor a la patria, por el honor, por la ganas de gloria. Hoy es diferente, los deportistas ganan mucho dinero, nosotros no podíamos vivir del deporte, a pesar de eso entrenábamos muy fuerte, no ahorrábamos esfuerzo”, comentó Aparicio.
El caleño también fue el primer deportista colombiano que recibió la Cruz de Boyacá, en reconocimiento a sus logros deportivos.
En 1960, se retiró de la práctica del atletismo, para continuar su vida profesional como arquitecto. “El éxito consistió en poner la piel y la sangre en las competencias. En esa época los colores míos eran el rojo y blanco”, comentó don Jaime.
Hoy, a sus 84 años, el hombre que se bañó de oro en las pistas del mundo no oculta el orgullo que tiene por su tierra. “Cali es la sucursal del cielo, es el amor de mi vida, aquí nací y aquí me van a tener que llevar para el otro lado”. Eso sí, don Jaime aprovechó para mandarle un mensaje a los dirigentes deportivos de la ciudad. “El deporte es vida, es educación, ayuda a los jóvenes a ser disciplinados. Ayúdenlos, no los dejen solos. Ellos nos llenan de alegría”, puntualizó el hijo de Abraham Aparicio Vásquez y Ernestina Rodewaldt Naranjo.
Algunos títulos del atleta caleño
Juegos Bolivarianos de Lima, 1947, 400 metros vallas, Oro
Juegos Bolivarianos de Caracas, 1951, 400 metros vallas, Oro
Juegos Centroamericanos Guatemala, 1950, 400 metros vallas, Oro
Juegos Centroamericanos de México, 1954, 400 metros vallas, Oro
Sudamericano de Sao Paulo, 1954, 400 metros vallas, Oro
Sudamericano de Chile, 1956, 400 metros vallas, Oro
Sudamericano de Chile, 1956, 400 metros lisos, Oro
Panamericanos de Buenos Aires, 1951, 400 metros vallas, Oro
Juegos Olímpicos de Londres, 1948, Eliminado en 1ra
Juegos Olímpicos de Melbourne, 1956, Semifinal. puesto 12

María Clara Domínguez, Zoológico es mi proyecto de vida
Desde que asumió como directora ejecutiva de la Fundación Zoológico de Cali hace 27 años, María Clara Domínguez ha trabajado por convertir esta institución como uno de los mejores zoológicos de Colombia y de Latinoamérica.
Hoy en día, el Zoológico de Cali no solamente es un punto de referencia de Cali, sino que además es uno de los más importantes pulmones verdes de la ciudad, un refugio de vida silvestre y una entidad que se preocupa por cuidar el medio ambiente y su entorno.
Esto ha sido posible gracias a la gestión de María Clara Domínguez, zootecnista de la Universidad Nacional y una persona enamorada de los animales, para quien el Zoológico de Cali ha sido su vida.
“Yo he crecido con la organización y creo que el Zoológico es un sitio de orgullo para la ciudad de Cali”, expresa.
Mejoras
La directora del Zoológico de Cali manifiesta que “estamos haciendo los trámites para ser una entidad sustentable”.
Explica que “el parque trabaja siempre en el bienestar de la fauna. Cuando la fauna se siente bien se reproduce y tenemos un porcentaje de natalidad bastante alto porque los animales están en buenas condiciones”.
La directora del Zoológico destaca el manejo de los residuos que llegan al parque tanto orgánicos como reciclables.
Igualmente, se está trabajando en un proyecto de paneles solares para producir energía solar alternativa, y se está trabajando en todo el parque el riego por goteo.

Carlos “Jahuira” Duque, En armonía con la naturaleza
Hacer realidad los sueños ha sido uno de los retos de Carlos Duque, más conocido como Jahuira, quien desde la educación ha concientizado a generaciones enteras de caleños sobre la importancia de conservar el medio ambiente y de cultivar las artes como una forma de transformar el mundo y promover la paz y cuidar el planeta.
Jahuira, como generalmente se le conoce, fundó por allá en el año 1979, en el piedemonte de la cordillera Occidental, muy cerca a los farallones de Cali, el Colegio Ideas, desde el cual se ha impartido durante décadas el amor por el medio ambiente.
Cuenta Jahuira que por allá en los años 70 decidió hacer un recorrido por toda América y fruto de esa experiencia aprendió a amar la naturaleza.
Como él lo expresa y se lo ha inculcado a los estudiantes y conocidos, elementos de la naturaleza como el árbol, son seres vivos sagrados, que dan sombra y alimentos.
Al regresar a Cali decidió recoger todo ese conocimiento y enseñarlo a las nuevas generaciones de caleños y por eso fundó el Colegio Ideas.
En ese entonces se inició un proceso de restauración de la hacienda donde quedaría la institución educativa, y de la cuenca alta y media del río Cañaveralejo, con el apoyo de los estudiantes, los docentes, los padres de familia y la comunidad.
Con Ideas, Jahuira no sólo inculcó ese espíritu ambientalista que hoy caracteriza a sus estudiantes, sino que puso en práctica todo su conocimiento como licenciado en educación, además de que cuenta con un mágister en investigación curricular y un PHD en Filosofía Educativa.
Ciudad de las aguas
Además de concientizar a los estudiantes, Jahuira busca llevar todas estas enseñanzas a la comunidad caleña.
Por eso ahora trabaja en el proyecto “Cali, ciudad de las aguas” en el que busca concientizar a la comunidad de la importancia de preservar los recursos hídricos.
Según indica Jahuira, a dicha iniciativa ya se han vinculado 82 instituciones, que ven en este trabajo un aporte invaluable a la ecología de la ciudad. Dicha iniciativa busca la recuperación integral de la cuenca del río Cañaveralejo, propuesta de construcción participativa planteada como plan piloto replicable en las demás cuencas, en aras de consolidar corredores ambientales, culturales y paisajísticos para posicionar a Cali, como la Ciudad de las Aguas.

Pedro Prieto, Un trabajo “hecho en Cali”
Pedro Prieto está vinculado con la Universidad del Valle desde hace 40 años, donde ha desarrollado toda su actividad profesional.
Es graduado de la Universidad Nacional de Colombia en Física, hizo un doctorado en Alemania en Metalurgia Física, trabajó en un Centro de Investigaciones Nucleares en Alemania, y regresó al país.
Desde que ingresó a la Universidad del Valle se preocupó por crear grupos de investigación, entre ellos uno dedicado a “Películas delgadas”, un área específica de materiales que se adelgaza y que actualmente se puede hacer a espesores de una sola capa atómica, con lo cual se obtiene grafeno, un nuevo material de capa ultradelgada que está permitiendo hacer pantallas flexibles.
Este tipo de material es útil para la electrónica y la óptica, entre otros.
“Estamos hablando del año 1982, esto era algo medio exótico en Colombia, no había grupos creados de investigación, la formación de la gente estaba a nivel de graduado pero no había cierta masa crítica”, dice Prieto.
El docente recuerda que el montaje del grupo investigador “nos permitió relacionarnos con muchos grupos alrededor del mundo. El hecho de que hagamos algo de calidad, es reconocido en el mundo. Es hecho en Cali. Montamos el laboratorio para obtener ese nivel”.
Dicho grupo de investigación tuvo reconocimiento de Colciencias, así mismo obtuvieron el reconocimiento de mejor grupo de investigación en el 2009, de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia.
Más apoyo
El investigador Pedro Prieto hizo un llamado a los empresarios del Valle para que se apropien de las ventajas del Departamento y de tener una universidad como la del Valle. “Hemos tratado de hacer ese vínculo a través del Comité Empresa – Estado. Tenemos ventajas competitivas frente a Antioquia como departamento, falta concretar proyectos, los empresarios tienen que aprovechar esa oportunidad”.
El investigador afirma que “podemos ser en algunas áreas referentes mundiales, en producción de alimentos, en frutas, en procesados derivados de agroindustria, pero hay que mantenerse a largo plazo”.

Ángela María Franco, Impulso a la investigación
Desde hace diez años, Ángela María Franco se desempeña como docente y directora de proyectos en la Universidad del Valle.
Actualmente es la Vicerrectora de Investigaciones de esta institución, en la cual se promueven importantes proyectos para la generación de conocimiento en todas las disciplinas, con un impacto importante en el desarrollo regional y nacional; y se impulsan programas como el de Semilleros de Investigaciones para que los estudiantes, desde el nivel de pregrado se interesen por investigar con el apoyo de sus profesores.
Ángela María es arquitecta con un posgrado en planificación urbana de la Escuela Superior de Arquitectura de Marsella, en Francia, y Magíster en Sociología de la Universidad del Valle. Entre 2011 y 2012 realizó una profundización en investigación en desarrollo urbano y regional en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) con énfasis en el estudio de los asentamientos informales en América Latina y Cali.
Las últimas investigaciones que desarrolló con MIT y el Lincoln Institute of Land Policy de los Estados Unidos fueron sobre la Comuna 18 de Cali. Como menciona la investigadora, “este es un sector que no es tan visible para la ciudad porque supera los límites del perímetro urbano y va más allá por detrás de la montaña “.
Prioridad
Con respecto a su gestión como Vicerrectora de Investigaciones de la Universidad del Valle, Ángela María Franco expresa que “en Colombia los proyectos de ciencia, tecnología e innovación no parecen ser una prioridad para el Gobierno Nacional. En nuestro país se destina menos del 0,5% del PIB para investigación y desarrollo.
Sin embargo, explica, un esfuerzo interno de la Universidad del Valle ha podido garantizar recursos anualmente para fomentar los proyectos de investigación de sus docentes y grupos. En el caso de la Universidad del Valle, del total de recursos de inversión se está destinando alrededor del 25% para investigación, por ser esta una de las prioridades establecidas por la institución.
Entre los Institutos de Investigación con que cuenta la Universidad se encuentran el Cinara, que realiza investigaciones sobre agua y recursos naturales; Cisalva, que realiza investigaciones sobre prevención de la violencia y promoción de la convivencia social; y el Instituto de Prospectiva que hoy tiene a cargo la construcción de la “Visión Valle 2032”.
Programación
La celebración del cumpleaños 478 tendrá los siguientes eventos:
– Entonación de los himnos de Colombia y Cali. En la Estatua de Sebastián de Belalcázar. – 9:00 a.m.
– Desfile de 529 músicos, interpretando alegres melodías. En el Paseo de la Avenida Colombia hasta la Ermita. – 4:00 p.m.
– Concierto con 200 músicos de los procesos sinfónicos. En La Ermita. – 6:00 p.m.
– Juegos pirotécnicos. En el CAM. – 7:00 p.m.
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