Cali, agosto 23 de 2026. Actualizado: domingo, agosto 23, 2026 10:30
El Consejo de Estado condenó a la Clínica Casanare de Yopal a pagar más de $600 millones por la falla en la prestación del servicio que ocasionó la muerte de una mujer, a quien no se le diagnosticó a tiempo un cuadro de apendicitis.
La señora, que estaba embarazada, ingresó a la clínica el 3 de septiembre de 2003 por un dolor abdominal y, luego de varios exámenes, se le diagnosticó una infección urinaria. Seis días después y en vista de que su estado no mejoraba, la madre decidió firmar su salida voluntaria de la Clínica.
El 12 de septiembre del mismo año ingresó a urgencias del Hospital de Yopal donde, al momento de practicársele una cesárea, los médicos se dieron cuenta que tenía perforada la apéndice, razón por la cual le realizaron una apendicetomía.
Sin embargo, debido a que su condición de salud no mejoraba, el 19 de septiembre de 2003 se ordenó su remisión a un hospital de tercer nivel en Bogotá, pero falleció como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio mientras era trasladada en una ambulancia medicalizada hacia el Hospital San Rafael.
La Sección Tercera, con ponencia del magistrado Carlos Alberto Zambrano Barrera, estudió el caso y encontró demostrado que los médicos de la Clínica Casanare no utilizaron todos los recursos necesarios para esclarecer el diagnóstico de la patología que padecía la señora.
“Estas conductas no se acompasan con el principio de confianza, según el cual los pacientes encomiendan su estado general de salud al profesional médico para que este adopte, según el rol asignado en la sociedad, todas las medidas necesarias para despejar la incertidumbre que supone la conjugación de múltiples síntomas y signos que refiere el paciente…”, dice la sentencia
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