En Colombia mueren tres niños al día al no tener con que alimentarse, producto no sólo de la corrupción política, sino de la falta de conciencia de la gente que compra mucho más de lo que consume y de la gran cantidad de alimentos en buen estado que tiran a la basura supermercados, centrales de abastos y negocios de comidas.
Según la Encuesta Nacional de Situación Nutricional, el 9% de nuestros niños menores de 5 años se encuentra en estado de desnutrición y el 42% de los colombianos no se alimenta adecuadamente por no contar con los ingresos suficientes que permitan las tres comidas diarias.
Es triste que en este país donde la alimentación es un derecho humano se le dé más importancia a un video de dos adultos que hablan sobre sus prácticas sexuales, a unas fotos y unos textos donde un jefe acosa a su secretaria, que al hecho de que el hambre ponga más muertos que la misma violencia armada, como el caso de los cerca de 10 niños indígenas Wayúu muertos por inanición durante este año.
Aunque Colombia, cuenta con 20 bancos de alimentos que trabajan por salvar productos que posteriormente llegan a los más pobres, su labor resulta insuficiente por la falta de compromiso del gobierno nacional que no estimula la donación de alimentos de las grandes cadenas a las fundaciones.
La dura realidad social es que la comida que produce la tierra (en gran cantidad) no es para los pobres y desempleados que tienen hambre sino para quienes pueden pagar por ella. Por eso empecemos por servirnos solo lo que nos vamos a comer.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

