Alberto Ramos Garbiras

Más sobre cambio climático

Alberto Ramos Garbiras (*)

Lo peor de los efectos del cambio climático son los daños  causados a las corrientes de agua, ya sea durante el invierno o durante el verano.

El invierno las vuelve turbias por los desbarrancamientos de de las laderas y las empalizadas originadas con la tala intensiva que promueven los saqueadores de bosques; y en verano disminuyen los caudales, aumentan los consumos para el riego agrícola y otros usos, y los incendios deterioran las micro cuencas.

Los extremos producidos por la variabilidad climática están afectando  las aguas y los daños antròpicos (causados por los seres humanos), están produciendo efector perversos, el agua destruye el agua y afecta los entorno, la calidad de vida y atentando contra los seres humanos: los acueductos municipales destruidos por las crecientes súbitas de los ríos o las avenidas torrenciales, por ejemplo.

Las lluvias en invierno alterando la calidad de las aguas, impidiendo la captación en las bocatomas de los acueductos; las inundaciones anegando pueblos y destruyendo viviendas; los vendavales destechando las casas rurales, etc.La alteración de la atmósfera habla por sí misma, todos los gases efecto invernadero (petróleo, gas, carbón, los florurocarbonados, etc.), cambiaron los comportamientos previsibles, afectando los ecosistemas.

Los vendavales en el trópico no eran tan intensos ni frecuentes. Ahora la velocidad del viento, las tormentas eléctricas, las lluvias torrenciales y las granizadas que componen un vendaval, presentes en los períodos de transición entre el verano y las primeras lluvias  del invierno. Sin embargo el calentamiento global continúa y no se ven medidas eficaces de verdadera disminución en el uso de combustibles fósiles, mientras tanto continúan los desastres en todo el globo terráqueo

(*) Profesor de derecho ambiental, Universidad Libre.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar