El inicio de Bicimío, la integración de las bicicletas con el MIO, abrió el debate sobre la utilidad o no de esta intermodalidad; las opiniones se dividen entre quienes consideran que esta opción ofrece seguridad para los ciclistas y quienes difieren por considerarla inoportuna e ineficaz.
Según un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, en Cali el 12.6% de la población utiliza la bicicleta como medio de transporte, biciusuarios que se enfrentan día a día con una ciudad hostil frente a la movilidad, porque no cuentan con una cicloinfraestructura que cumpla con los requerimientos básicos.
La integración puede ser una opción interesante en una ciudad que cuente con una red completa de ciclo rutas, pero en nuestra ciudad, donde los más de 200 mil ciclistas urbanos eligieron la bicicleta como medio de transporte por razones económicas y no por hobby, no es una prioridad.
Se debe actualizar el plan maestro de ciclo-rutas (propuesta nuestra incluida en el POT) para establecer un nuevo diseño de cicloinfraestructura que atienda las necesidades reales de los bici-usuarios actuales, incentivar el uso de la bicicleta y después sí pensar en la intermodalidad definiendo dónde y para qué sectores específicos sería útil.
La prioridad hoy es brindarles seguridad y comodidad a los bici-usuarios que ya ruedan por la ciudad y se disputan las vías con carros y motos, por ello es necesario mejorar las condiciones de infraestraestructura e interconectividad de las ciclo-rutas, para lo cual este año se asignaron $5.000 millones. Sólo hace falta voluntad política para poner a rodar el sueño de construir ciudades para la gente. ¡En bici todos somos iguales!
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

