Adiós al ritmo de marimba

Dilian Francisca Toro

Con gran tristeza Cali recibió ayer la noticia de la muerte de Germán Patiño Ossa, un hombre que dedicó buena parte de su vida a trabajar por el sector cultural del Valle del Cauca.

Licenciado en Literatura de la Universidad del Valle, logró inscribir su nombre en los anales de la historia caleña con la creación del Festival de música del Pacífico Petronio Álvarez.

Acompañado de un grupo de amigos, Germán Patiño inició en 1997 uno de los festivales de música más importantes del país y el que actualmente es la mejor carta de presentación de Cali como ciudad pluricultural.

También fue quien dio origen a los estudios  de grabación Takeshima, gracias a la donación de la colonia japonesa residente en Cali.  Tuve la oportunidad de conocerlo y compartir trabajo  en el gobierno departamental, yo era secretaria de Salud y él secretario de Cultura.

Durante ese tiempo conocí a un hombre trabajador, convencido de que la cultura era el medio por el cual  la región brillaría en el ámbito internacional.

Su deseo era hacer de la cultura un estilo de vida, aprovechando todas sus manifestaciones, desde las más elitistas hasta las más populares.

De Germán Patiño me queda el grato recuerdo de ser un hombre frentero, sin pelos en la lengua, pero al mismo tiempo amigable, capaz de escuchar y hacer análisis serios. Lo hizo en mi caso, cuando me dedicó una de sus columnas, la cual agradecí en privado y ahora hago en público.

Hemos perdido a un gran gestor cultural, pero lo ganado durante el tiempo que él trabajo por el departamento mantendrá su recuerdo vivo. Que suene la marimba y retumben los tambores para despedir a un hacedor de historia. Qepd.

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