Luis Ángel Muñoz Zúñiga

¡No… por Pavas!

Luis Ángel Muñoz Zúñiga

Cada que voy a Pavas, atraído por el abrazo fresco de su brisa, no dejo de visitar su acuífero, reviviendo la emoción de contemplar ese majestuoso colchón húmedo lleno de cráteres de agua dulce que surten la planta del acueducto de cuatro veredas.

El inolvidable espectáculo que se le pueda propiciar a un niño, aprovechando la generosidad de los paveños, es llevarlo al acuífero lleno de peces, jardines con mariposas y aves de todos los colores.

Por eso, los cuatro mil habitantes de este corregimiento del municipio de La Cumbre están preocupados de que el trazado de la carretera Mulaló-Loboguerrero les traiga una mala suerte, similar a la sufrida por las comunidades nativas norteamericanas cuando instalaron el ferrocarril del oeste, que les privó de las especies naturales vitales.

En el caso de los paveños, con el proyecto  “Alternativa 3” (Paso de La Torre – la Cumbre – Pavas – Loboguerrero), escogido entre cuatro propuestas presentadas, peligraría su acuífero, excepcional y único en Colombia, pero de alta vulnerabilidad, que podría secarse.

“¡No!… por Pavas” es la consigna de una junta defensora de su patrimonio natural, que no se opone a la obra sino que le pide al Gobierno que al adjudicarla el próximo 6 de diciembre modifique su trazado, alejando el paso de la nueva carretera unos 1.500 metros del acuífero.

Señor gobernador: Que no se repita en Pavas lo ocurrido en Buga con el humedal Chircal o Sonso, afectado por la carretera Buga – Madroñal – Buenaventura, donde la laguna dejó ser el albergue de las migraciones de patos canadienses y nido de peces nativos. Que una vía no condene a la sed a los paveños.

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