Cali, octubre 13 de 2026. Actualizado: martes, octubre 13, 2026 19:39
Un informe de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) actualiza las estimaciones de muertes atribuibles al consumo de alcohol en España entre 2001 y 2021. Según el documento, en 2021 hubo 13.887 defunciones vinculadas al consumo de bebidas alcohólicas en personas de 15 o más años, y en las dos primeras décadas del siglo se contabilizaron más de 300.000 fallecimientos relacionados con esta sustancia.
El trabajo, desarrollado por la ENS-ISCIII en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos (IdISSC) y financiado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, presenta una serie homogénea para 2001-2021 que supera discrepancias metodológicas previas.
Los autores informan una disminución de la tasa estandarizada por edad de mortalidad atribuible al alcohol del 34,7 % entre el periodo 2001-2004 y 2021, pero subrayan que la carga de enfermedad sigue siendo elevada. El estudio muestra además que las causas de muerte relacionadas con el alcohol son variadas: en 2021 el cáncer fue la primera causa asociada (5.805 muertes), seguida por enfermedades digestivas (5.303) y causas externas como traumatismos o accidentes (2.605).
El informe indica que el alcohol tiene un peso especialmente alto en la mortalidad prematura: el 64,9 % de las muertes atribuibles al alcohol ocurrieron en personas menores de 75 años. En adultos de 35 a 54 años, el consumo contribuyó al 9,7 % de las muertes registradas en 2021.
Las cifras muestran una marcada brecha de género: el 78,3 % de las muertes atribuibles al alcohol correspondieron a hombres. Según el estudio, el riesgo de mortalidad atribuible al alcohol es aproximadamente cuatro veces mayor en varones que en mujeres.
Los autores destacan que el impacto del alcohol no se limita a las enfermedades hepáticas: contribuye de forma notable a muertes por cáncer, enfermedades digestivas y causas externas, lo que amplía su relevancia para la salud poblacional.
Los investigadores advierten que las estimaciones son prudentes y constituyen proyecciones conservadoras. Aunque la serie homogénea permite comparar mejor la evolución a lo largo de dos décadas, persisten desigualdades territoriales y variaciones en la velocidad de descenso entre regiones. El propio informe señala la necesidad de mantener y reforzar estrategias preventivas, especialmente en territorios donde el riesgo sigue siendo alto o la disminución ha sido más lenta.
El informe del ISCIII aporta una estimación consistente del peso del alcohol en la mortalidad española entre 2001 y 2021: muestra una tendencia decreciente en la tasa estandarizada por edad, pero evidencia que la carga de enfermedad y mortalidad atribuible al alcohol permanece elevada, con un impacto notable en muertes prematuras y una mayor afectación en hombres.
Personas: Señala la magnitud de muertes vinculadas al alcohol y su impacto en adultos jóvenes y de mediana edad.
Salud pública: Subraya la necesidad de mantener y reforzar estrategias preventivas y de reducción de daños, especialmente en regiones con mayor riesgo.
Evidencia: Ofrece una serie homogénea para 2001-2021 y presenta estimaciones prudentes, con limitaciones territoriales y metodológicas que requieren seguimiento.
Este artículo fue generada con IA, a partir de información del Servicio de Información y Noticias Científicas, SINC. La fuente fue aprobada por Diario Occidente y el contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción.

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