Cali, julio 22 de 2026. Actualizado: miércoles, julio 22, 2026 16:00
Los malos olores que se han percibido en distintos sectores de Cali obedecen a una combinación de factores ambientales, hidroclimatológicos y de saneamiento, por lo que no pueden atribuirse a una sola causa, pero una muy probable es la ausencia de lluvias y la materia orgánica descomponiéndose en los canales por donde no están circulando aguas lluvias.
Al respecto, Marco Antonio Suárez Gutiérrez, director general de la CVC, explica que “uno de los principales factores es que el Valle del Cauca, y particularmente Cali, completa ya más de 40 días con ausencia de lluvias significativas. Esta condición reduce el caudal de los ríos y canales, disminuye la capacidad de dilución de las aguas y, sumada a las altas temperaturas, se acelera la descomposición de la materia orgánica, favoreciendo la generación de gases como el sulfuro de hidrógeno y el metano, responsables de los olores ofensivos”.
Adicionalmente, el río Cauca y sus tributarios registran caudales inferiores a los promedios habituales para esta época del año, lo que reduce aún más la capacidad natural de dilución de las cargas contaminantes que llegan a los cuerpos de agua.
Suárez Gutiérrez añade que “en la ciudad existen aproximadamente 99.87 kilómetros de canales de aguas lluvias, distribuidos en 56 canales administrados y mantenidos por las Empresas Municipales. Sin embargo, muchos de estos canales que fueron construidos para conducir aguas lluvias reciben de manera indebida aguas residuales domésticas. A esta situación se suma la disposición inadecuada de residuos sólidos y materia orgánica por parte de algunos ciudadanos, lo que incrementa los procesos de descomposición y la generación de olores”.
Además, el director de la CVC indica que este fenómeno también puede presentarse en otros cuerpos de agua superficiales del área urbana y rural que reciben descargas de aguas residuales, así como en zonas donde confluyen diferentes actividades productivas.
Incluso las condiciones meteorológicas, como la dirección y velocidad de los vientos, pueden transportar los olores desde distintos puntos hacia sectores específicos de la ciudad.
“La CVC mantiene el monitoreo permanente de la calidad ambiental y trabaja de manera articulada con las autoridades competentes para identificar las fuentes de emisión y promover las acciones necesarias para su mitigación. Asimismo, hacemos un llamado a la ciudadanía a evitar arrojar residuos a los canales y a denunciar las conexiones erradas de aguas residuales, ya que la protección de nuestros cuerpos de agua es una responsabilidad compartida”, dice Suárez.
El funcionario señala que las inversiones en saneamiento que se vienen ejecutando, como el diseño de la segunda fase de la PTAR de Cañaveralejo y otras inversiones en infraestructura ambiental, contribuirán de manera significativa a mejorar la calidad del agua y reducir este tipo de problemáticas en el mediano y largo plazo.
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