Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: viernes, noviembre 6, 2026 23:40
Hay personas que no viven la vida: la actúan. Todo lo que les pasa es digno de una escena con música de fondo, lágrimas, primer plano y cámara lenta.
Si conoces a alguien que dice “yo no discuto, cierro ciclos”, o que termina una conversación con “el universo sabrá”, felicidades: tienes un amigo de telenovela. Y si no conoces a ninguno… probablemente eres tú.
La “persona telenovela” no necesita cámaras: las lleva dentro. Un mensaje sin responder ya es traición, una reunión cancelada se interpreta como “distancia emocional”, y un cambio de clima se vuelve metáfora de su estado de ánimo.
Son intensos, sí, pero también entrañables. Son los que lloran contigo, te defienden con pasión y creen que la vida debe sentirse, no solo vivirse.
Pero —y esto es lo importante—, los amigos telenovela nos recuerdan algo que los demás olvidamos: que la vida no está hecha solo para sobrevivirla. Está hecha para sentirla, exagerarla un poco, llorar, reír y volver a empezar.
Ellos nos invitan a dramatizar lo justo: a ponerle color al gris, emoción al silencio y soundtrack a los días comunes.
Así que, si eres tú el protagonista de tu propia novela… está bien. Solo procura que tenga capítulos felices, pausas cómicas y un final que te haga sonreír.
*Este artículo fue elaborado por un periodista del Diario Occidente usando herramientas de inteligencia artificial.
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