Cali, junio 5 de 2026. Actualizado: jueves, junio 4, 2026 22:15
Por Nelson Sandino – Redacción Diario Occidente
Escuche una anécdota de la labor social que realiza Andrés Felipe González:
La desigualdad social, la falta de acceso a la educación y otros males que aquejan la zona ladera de Cali están siendo combatidos con el ahínco de un súper héroe, que, aunque no tiene capa, ha logrado aliviar las cargas de algunos y ha dedicado su tiempo a subsanar las heridas de la comunidad a través de la fundación pan vivo y trabajando mancomunadamente con el Colectivo prisioneros de la esperanza.
Andrés Felipe González, líder de intervención, motivado por haber nacido y crecido inmerso en estas dinámicas de violencia, y justamente la falta de capacidad institucional, trabaja constantemente desde la empatía con la comunidad que le vio nacer.
“A raíz de esa falta de capacidad institucional, los ciudadanos del sector realizan constantemente actividades autogestionarias para poder sacar adelante el barrio. Por ejemplo, pavimentar calles, instalar alcantarillado y acueducto. Entonces, esto ha generado que la comunidad constantemente se mueva en esta dinámica de autogestión, y desde la Fundación hemos venido liderando todo este proceso”.
“Lo que me motiva a trabajar constantemente con la comunidad tiene que ver con haber nacido y crecido inmerso en estas dinámicas de violencia, y justamente la falta de capacidad institucional. Digamos que, haber vivido esas experiencias de primera mano, pues, me ha dado a mí la oportunidad empatizar con la comunidad que me vio nacer”, le confesó emocionado al Diario Occidente.
“Hemos venido desde 2010 trabajando fuertemente por la contribución al empoderamiento comunitario, y la reducción de violencias a través de expresiones artísticas y culturales”, complementó.
Este líder comunitario explicó que, a raíz de la ausencia de capacidad institucional en un territorio que fue fundado hace más de 25 años, los ciudadanos de su sector han tenido que realizar constantemente actividades autogestionarias para poder sacar adelante el barrio.
“Por ejemplo; pavimentar calles, instalar alcantarillado y acueducto. Entonces, esto ha generado que la comunidad constantemente se muevan esta dinámica de autogestión, y desde la Fundación hemos venido liderando todo este proceso”, expresó orgulloso de su barrio.
Justo ahora, desde la Fundación se gestionan varios proyectos, y uno es la iniciativa “Derribando fronteras”, que busca reducir los altos índices de violencia en la comunidad y que involucra directamente a los jóvenes; es un proyecto que busca a través de distintas organizaciones, que los jóvenes tengan herramientas para mirar las dinámicas de violencia en su territorio desde una perspectiva más crítica.
“Hemos venido desde 2010 trabajando fuertemente por la contribución al empoderamiento comunitario, y la reducción de violencias a través de expresiones artísticas y culturales”.
Los jóvenes con el Rap, el Break Dance, el grafiti y el baile, pueden tomarse los espacios de su comunidad y que puedan promover acciones pacíficas, no violentas en cada uno de sus sectores.
“Una vez un niño, de aproximadamente unos 8 años se me acercó, estaba súper furioso, lloraba muy triste, estaba desbordado emocionalmente y me pidió ayuda para hacer sus tareas porque él no entendía. Yo solamente le pedí que se calmará y que me explicara el porqué de su frustración y respondió: ‘lo que pasa es que mi papá me dice que haga tareas y me regaña y por qué no entiendo, pero él no me puede explicar porque el tampoco sabe leer ni escribir’; esta es una de las muchas anécdotas que hoy son la razón y la justificación para este espacio”.
Ahora, gracias a la gestión se tiene una biblioteca comunitaria que atiende alrededor de 100 niños en la comunidad, todos los días, brindándoles el acompañamiento para la realización de sus tareas, y la sana ocupación de su tiempo libre que, quizá, no pueden recibir en sus hogares; es una realidad que todavía enfrentan muchos niños de nuestro sector, pues hay aún un alto nivel de analfabetismo en la comunidad, en padres, madres y cuidadores.
Y creo que la labor que hace la Fundación pues es muy importante para que estos niños primero, pues no se frustren, no terminen desescolarizados y segundo, pues que tengan las condiciones necesarias para poder cumplir con sus responsabilidades escolares.

“Tenemos el comedor comunitario que brinda alrededor de 80 raciones diarias a los habitantes más vulnerables de la zona. Tenemos también un ropero comunitario que busca promover la utilización de prendas en buen estado, que ya las otras personas no usan, pero, que se les puede dar una segunda oportunidad y que contribuye a la adquisición de prendas a las personas con menos poder adquisitivo de la comunidad, pero también contribuye a la mitigación del impacto ambiental por ser prendas que seguramente iban a ir a la basura”.
“Este ropero comunitario es importante porque contribuye a la sostenibilidad de la organización y nos sirve por lo que se puede recaudar desde este proyecto al pago de los servicios públicos, al pago de auxilios de las gestoras comunitarias que nos ayudan en el sector muy importante para nosotros”.
“La Organización es de base comunitaria; estamos legalmente constituidos y estamos realizando las gestiones para poder aumentar recursos y escalar el impacto de nuestras intervenciones. Creemos que está labor que desarrollamos en el sector es muy importante, y estamos pidiendo a las organizaciones de mayor nivel, a la cooperación internacional y al Estado mismo, que nos brinden el apoyo que se requiere y que se pueda generar un impacto colectivo en el territorio y que se pueda reconocer la labor que la Fundación viene realizando desde el año 2016”, sostuvo Andrés Felipe.
“Nosotros recibimos por parte del comedor comunitario apoyo de la Arquidiócesis en el marco del programa ´Corazón Contento´, estas actividades se desarrollan articulados con el programa dispuesto por la organización. También disponemos del apoyo de personas naturales que esporádicamente donan o apoyan las labores que realizamos. Actualmente estamos vinculados con “Compromiso Valle”, que es una organización de mayor nivel, que tiene mayor alcance y que se ha visto muy comprometida desde el primer momento con todas las gestiones de la fundación. En este momento, nos están brindando un apoyo y un fortalecimiento interno de la organización, para poder dimensionar el alcance y las capacidades operativas que tenemos, y así poder llevar la organización de base comunitaria que tenemos a un mayor nivel”, agregó.
“Para nosotros está articulación es muy importante porque sabemos que vamos a escalar al impacto de nuestras intervenciones a corto plazo. Estas son las alianzas más importantes que nosotros tenemos en este momento. Abrimos nuevamente la biblioteca con el apoyo de ´Compromiso valle´ con Calzatodo y otras organizaciones que están vinculadas al programa y estamos tratando de organizarnos para poder bajar recursos desde otros sectores”, complementó.
González nos confirmó que, actualmente, bajo su labor han construido “dos parques en la comunidad, tenemos una biblioteca comunitaria, tenemos un comedor, tenemos un centro empoderamiento comunitario, que contribuyen a que la comunidad pueda comprender que existen unas problemáticas estructurales que le competen estrictamente al Gobierno, pero que también hay unas problemáticas más de tipo más locales, que se pueden resolver a corto plazo y que dependen de esa capacidad de involucramiento de los habitantes del sector”.
Bajo esta premisa la comunidad de la ladera de Cali ha trabajado en estos años, tratando de contribuir a la reducción de violencia y construcción de paz en el territorio.
“Hemos logrado un alcance y una legitimidad importante antes los habitantes de esta zona”, añadió.

“De manera más transversal nosotros como organización tenemos una línea de embellecimiento de los entornos. Hemos contribuido a la pavimentación de las calles del sector, hemos contribuido a la realización de dos parques hace alrededor de 2 meses entregamos un parque en otro de los sectores de la zona y pues para nosotros es muy importante que los niños niñas adolescentes y jóvenes tengan espacios para recrearse sanamente y que tengan espacios para recibir garantía de sus derechos el sano esparcimiento”.
“Estos parques les brindan un bálsamo a los niños de la comunidad, porque hay que entender que estos espacios son muy limitados y desde la Fundación hemos tratado de que los niños tengan estos espacios para divertirse sanamente y para poder enfrentar correctamente cada una de las de las fases de la vida”.
Los líderes de barrios en la capital del Valle promueven el desarrollo sostenible y mejoramiento de su área.
Esto puede incluir la mejora de infraestructuras, la promoción de programas educativos, culturales o deportivos, la gestión de servicios básicos, y la atención a problemáticas específicas de la comunidad, como la seguridad, la salud o el medio ambiente.
Igualmente, los líderes de comunas establecen relaciones con otras instituciones y organizaciones tanto gubernamentales como no gubernamentales.
Esto bajo la ideología de colaborar con autoridades locales, representantes políticos, fuerzas de seguridad, organizaciones de la sociedad civil, entre otros actores, para impulsar el desarrollo y el bienestar de la comunidad.
“Andrés Felipe González me impacto desde que lo conocí. Él estuvo en pandillas pero salió de ahí. Es una persona que busca continuamente oportunidades. Una de las primeras puertas que tocó fue la de la Fundación Carvajal buscando una oportunidad para estudiar e insistió hasta conseguirla. Lo más meritorio es que no solo las busca para él, las busca para su comunidad. El creo su fundación y ha trabajado por los jóvenes de su comuna. Es una persona muy recursiva, con gran conciencia social que comparte lo que logra”. Juan Ramón Guzmán, empresario, miembro Compromiso Valle.
“Andrés González es un líder en todo el sentido de la palabra. No solamente por su historia de superación sino por todo lo que hace por su comunidad y por los jóvenes que como él han tenido que pasar por situaciones muy complejas. Él es un líder Compromiso Valle con su fundación Pan Vivo con la que impacta a toda su comunidad”. María Isabel Ulloa, directora Propacífico.
Fin de los artículos
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