Umberto Valverde

Barcarola

Jaime Galarza y su novela

Umberto Valverde

Mi hermano Hugo era amigo de Jaime Galarza y varias veces me llevaron, cuando era niño, al estadio Pascual Guerrero. Es la primera imagen que tengo de este amigo de varias décadas, con el cual posteriormente fuimos consolidando una cercanía intelectual, que coincidía con nuestra preferencia por la novela negra o policiaca, además de los grandes referentes de la literatura americana, Faulkner y Hemingway. También esto derivo en la pasión del cine americano que creó un género especializado en estas temáticas.

Años después, Jaime Galarza se distinguió como uno de los líderes del partido Socialista de los Trabajadores, que emergió de la Tendencia Socialista Trostskista, acompañado por Ricardo Sánchez, Carlos Jiménez y Camilo Gonzalez. En ese entonces, fui editor de la publicación central de este grupo, y hacía parte de una editorial que organizó el grupo argentino que se había instalado en Bogotá, huyendo de la dictadura argentina, bajo el liderazgo de Hugo, un personaje extraño que grababa disquisiciones teóricas sobre las guerras de liberación en Africa y yo editaba.

Con Jaime Galarza fuimos asesores del Festival de Arte de Cali, organizado por doña Amparo de Carvajal y Claudia Blum, evento que logramos influir para hacer una programación de carácter internacional con grandes invitados. Más adelante, se dio el triunfo de nuestra generación, el nombramiento de Jaime Galarza como Rector de la Universidad del Valle, donde fui el Director y fundador de La Palabra, con 10 años de ensueño en su primera etapa, y como Editor de Univalle, donde imprimí 220 libros en dos años. Una labor inmensa que le daba prestigio a una rectoría de izquierda.

A los ochenta años, Jaime Galarza ha decidido publicar, nada menos que con la editorial Pigmalion de España, una novela llamada Herencia de Sangre, donde a partir de las pesquisas del Sargento Sepúlveda, nos adentra en un relato de estructura policial, con todas las claves del género, que el autor conoce como un adelantado lector. Bien contada, en su técnica, en la precisión de la historia, de los diálogos, Galarza nos deja a sus amigos, como a la literatura, un buen libro.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar