Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: sábado, noviembre 7, 2026 10:49
Por: @adriancastanedat @deceroaglobal
El emprendimiento perfecto no existe, de hecho, alcanzar la perfección es algo que puede limitar y mucho, cuando se emprende el objetivo debe ser ajustar a partir de los errores que se cometen, porque de lo contrario deja de ser real.
– Ejecutar de la forma correcta y ser perfeccionista.
La realidad es que una cosa no tiene nada que ver con la otra.
Tomar la decisión de desarrollar un modelo de negocio por el camino correcto no es ser perfeccionista, es querer cumplir con ciertos requisitos para alcanzar objetivos.
Nada más complicado para un emprendedor que cargar con el peso de querer ser perfecto, se pierde el viaje completo.
Porque cuando se llega a ese lugar de perfección, ya se hizo todo lo demás, es decir, ya se cumplió con los pasos necesarios para tocar la cima y entonces vale preguntarse:
Emprender es un proceso en el que el quien lo ejecuta tiene varios objetivos, pero uno de ellos es aprender a relacionarse con los errores, los suyos y los de su equipo de trabajo. Porque no se puede tapar el sol con un dedo, las equivocaciones pueden llegar a ser más que los aciertos y esa es una idea con la que todo emprendedor debe reconciliarse.
Así que antes de buscar la perfección, siempre será mejor apostar por la evolución y el emprendimiento sirve para entender que la evolución es constante tanto para las ideas de negocio como para quienes tienen la responsabilidad de avanzar en ellas.
En este sentido, para enfrentar esas ganas de ser perfectos lo mejor es:
· Crear un plan de negocio real, basado en números reales y hechos tangibles, nada de soñar sin base.
· Entender que todos pueden cometer errores, es normal.
· Aceptar que de los errores también se aprende y nada tiene que ver con resignarse, sino más bien con entrenar una visión más coherente de la realidad.
· Saber que lo que no es perfecto se puede mejorar.
Buscar la perfección es una acción común en cualquier circunstancia del ser humano, se quiere lograr ser perfectos por muchas razones, pero cuando se trata de emprender, a veces la perfección puede convertirse en un error grave.
Hay que apuntar alto, es cierto, pero antes de apuntar a la cima, es ideal construir una base sólida que soporte el peso de todo lo que se anhela. Mientras más arriba se quiera llegar, mayores oportunidades se tienen de ganar, lo malo aparece cuando esa premisa se convierte en la regla del juego.
Solo pensar en ser el mejor o la mejor, aleja al emprendedor de todo lo bonito del proceso, no permite disfrutar el camino con sus complicaciones y recarga de más peso; la alternativa ideal es:
· Coleccionar aprendizajes
· Abrazar los errores
Emprender es un camino difícil que se puede poner cuesta arriba, esto significa que el trabajo es hacerlo lo más sencillo posible. Ir paso a paso, apreciando lo que ocurre y trabajando para mejorar lo que sea necesario es una gran estrategia de victoria; pero dejarse llevar por las ansias de perfección, puede jugar en contra.
· Trabajar por resultados propios, buenos o malos, que después se pueden potenciar
· Aprender de todo lo que ocurre en torno al emprendimiento
· Ver las dificultades solo como un camino más por recorrer
· Entender que es mejor avanzar paso a paso que cansarse en el trayecto
Mientras más real sea el emprendimiento, mientras más humano y sincero, mejores resultados se obtendrán. Ser perfectos no funciona, ni siquiera cuando se trata de emprender.
Adrian Castañeda T.
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