Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: sábado, noviembre 7, 2026 10:49
La piel cambia con la edad. Se pone más delgada, pierde grasa y ya no se ve tan lozana y lisa como antes. Las venas y huesos se pueden ver más fácilmente. Los rasguños, cortes o golpes pueden tomar más tiempo en sanar.
Años de broncearse al sol o de pasar mucho tiempo a la luz del sol puede resultar en arrugas, sequedad, manchas por la edad y hasta cáncer. Pero hay cosas que usted puede hacer para proteger la piel y hacer que se sienta y se vea mejor.
El sol es la principal causa del envejecimiento de la piel. Un exceso de sol sin protección puede tener efectos muy nocivos: las consecuencias más reconocidas a largo plazo son el envejecimiento cutáneo prematuro (manchas y arrugas), aumento del número de lunares, cáncer de piel y variadas alteraciones oculares.
Es importante proteger todo el cuerpo, ya que muchas veces se aplica el protector solar en el rostro y no en las orejas, en la raíz de la nariz, el escote o cuello y muchas veces se dejan de lado y son zonas en las que después se nota mucho el envejecimiento por la falta de cuidado.
Coinciden dermatólogos y otros expertos en que utilizar protector solar a diario es el hábito antiedad más efectivo que podemos adquirir. Es realmente la mejor forma de prevenir la aparición de manchas y arrugas, aunque en ocasiones cometemos errores al utilizarlo: no aplicarlo con la previsión necesaria, escatimar en la cantidad y olvidar algunas zonas son desaciertos por los que nuestra piel puede terminar quemada.
A medida que usted envejece, es más difícil para su piel repararse a sí misma. Con el tiempo, el daño ultravioleta puede perjudicar a la piel y el tejido conectivo subyacente.
Demasiada exposición al sol también puede aumentar el riesgo de cáncer de piel, el tipo de cáncer más común en los Estados Unidos. Cuando la luz UV ingresa a las células de la piel, puede dañar el material genético (denominado ADN) que se encuentra en su interior.
Los daños al ADN pueden causar cambios en las células y hacer que estas crezcan y se dividan rápidamente. Este crecimiento puede resultar en grupos de células adicionales conocidos como tumores o lesiones, que pueden ser cancerosos (malignos) o inofensivos (benignos).
El cáncer de piel puede aparecer inicialmente como una pequeña mancha en la piel. Algunos cánceres pueden extenderse profundamente hacia los tejidos circundantes; también puede extenderse de la piel a otros órganos del cuerpo.
No olvides que exponerte al sol moderadamente puede ser muy beneficioso, pero si te pasas, puede llegar a ser muy perjudicial. Es imprescindible evitar el sol directo y usar un buen protector solar, adecuado a cada una de las partes del cuerpo.
Foto: Pixabay
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