Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: sábado, noviembre 7, 2026 10:49
Dra. Natalia Álvarez Aguado
Directora Medica del Centro Medico Integrativo Mana, Master en Nutrición y Dietética Humana, Psicoterapeuta Transpersonal, Medicina Tradicional China, Terapia Neural.
Me atrevería a decir que existe una dependencia a los alimentos dulces por nuestra parte, es sumamente difícil vivir en nuestro medio libre de azúcares simples o denominados dulces o azúcares añadidas. Pero es preciso saber cómo afectan los dulces su cintura y su salud en general.
¿El azúcar es realmente malo para nosotros? ¿Qué hay de los edulcorantes artificiales o bajos en calorías? ¿Qué han aprendido los científicos acerca de las cosas dulces que la mayoría de nosotros comemos y bebemos todos los días?
Es muy importante saber que nuestro cuerpo para ejecutar múltiples funciones requiere de un tipo de azúcar llamada glucosa, esta es el principal alimento el cual usa el cerebro y nuestro cuerpo en general para el desarrollo y su función. Pero nosotros no requerimos consumirla como glucosa puesto que nuestro cuerpo es capaz de fabricarla a partir de los macronutrientes de nuestra dieta ( carbohidratos, proteínas y buenas grasas).
Algunos se encuentran de manera natural como es el caso de las frutas, las verduras, y los lácteos. Los cuales no percibimos que estamos consumiéndolas pero están inmersas y de manera saludable, pero generalmente al estar inmersas en el alimento la fibra que contiene por ejemplo una fruta, hace un balance perfecto para no elevar en grandes proporciones esta glucosa en sangre. Mientras que productos industrializados o procesados están desprovistos de dicha fibra y eleva en gran proporción los niveles sanguíneos.
Las bebidas azucaradas como jugos de caja, gaseosas de cualquier tipo, jugos procesados o embotellados, aguas carbonatadas saborizadas, bebidas energizantes para el gimnasio o para el deporte, son en su gran mayoría en dietas americanizadas la principal fuente de azúcares añadidas de manera insensible. No nos damos cuenta del daño que nos hacemos cuando las consumimos. Los jugos de nuestra dieta tienen un gran impacto, pues consumimos demasiadas calorías que a pesar del aporte de vitaminas que nos dan, vienen a ser un exceso actual para nuestra alimentación hoy por hoy.
Para muchos es difícil encontrar en los productos las azúcares añadidas, pero estas se nombran en múltiples estudios como la causante número uno de obesidad, enfermedades cardiovasculares como son los infartos y los accidentes cerebro vasculares, al igual que las metabólicas como la diabetes, la hiperuricemia, la falla renal, el cáncer entre otras.
Estas azúcares las podemos encontrar como sacarosa (azúcar de mesa), edulcorante de maíz, jarabe de maíz alto en fructosa, concentrados de jugos de frutas, néctares, azúcar en bruto, jarabe de malta, jarabe de arce, edulcorantes de fructosa, fructosa líquida, miel, melaza, dextrosa anhidra u otras palabras que terminan en “osa”, el sufijo químico de los azúcares. Si cualquiera de estas palabras se encuentran entre los primeros ingredientes en la etiqueta de un alimento, es muy probable que el alimento tenga un alto contenido de azúcar.
La primera opción entonces es sustituir estas grandes azúcares o suprimirlas en lo que más podamos, al sustituirlas usamos edulcorantes artificiales, también conocidos como sustitutos de azúcar, son muchas veces más dulces que el azúcar de mesa, por lo cual se necesitan cantidades más pequeñas para crear el mismo nivel de dulzor.
La seguridad de los edulcorantes artificiales se ha debatido durante décadas. Hasta la fecha, los investigadores no han encontrado pruebas claras de que los edulcorantes artificiales aprobados para su uso en los Estados Unidos causen cáncer u otros problemas graves de salud en los seres humanos.
Sin embargo, ¿Pueden ayudar a perder peso? La evidencia científica es mixta. Algunos estudios sugieren que las bebidas dietéticas pueden ayudar a bajar de peso en el corto plazo, pero si se deben remover o idealmente no usar con el tiempo para no generar adaptación y nuevamente se genere la ganancias de peso.
A largo plazo, si quiere perder peso, necesita establecer un estilo de vida saludable que contenga alimentos no elaborados, calorías moderadas y más ejercicio.
Cuando los niños crecen comiendo muchos alimentos dulces, tienden a desarrollar una preferencia por los dulces y por ende rechazar otros grupos de alimentos. Sin embargo, si se les da una variedad de alimentos saludables como frutas y verduras desde etapas iniciales de la vida, también van a desarrollar un gusto por ellos.
Es importante que los padres expongan a los niños a una variedad de gustos desde el principio, pero dense cuenta de que hacer que un niño coma este tipo de alimentos requiere ver a sus padres alimentarse y varios intentos para generarle gusto al bebe, en nuestros tiempos dejamos la dieta a cargo de cuidadores que muchas veces no les gustan estos alimentos haciendo caras de desagrado y comentarios que el niño capta y por ende rechazará el alimento.
La clave para una buena salud es comer una dieta bien balanceada con una variedad de verduras, proteínas magras (pollo, pescado, huevo ) y hacer gran cantidad de actividad física.
Concéntrese en alimentos integrales que aportan altos nivel nutritivos sin azúcares añadidos. Si estas lecturas resuenan contigo te espero en mi consulta en @centromedicomana cel 3108211543 o en mis redes sociales en Instagram: @dra_nataliaalvarez o en la página www.centromedicomana; donde practico la mirada integral de la enfermedad y encontrarán más artículos de su interés.
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