Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: viernes, noviembre 6, 2026 23:40
Ayudar a resolver necesidades de la gente, contribuir a la sana convivencia en los territorios, a la reconciliación, a la reconstrucción de paz y al desarrollo del territorio, tanto ambiental, como social, son algunas tareas que varios líderes y lideresas hacen Ad honorem causa desde sus territorios.
Pero no es lo único, Jefri Lorena Lerma, edil de la comuna 21 y presidente de la Asociación de Ediles de Cali (Asoediles), explicó que “nosotros desde las funciones de las Juntas Administradoras Locales hacemos el tema de vigilancia y control a toda la prestación de servicios en comunas y corregimientos y a la inversión que se realice con recurso público”.
Y es que antes de ser ediles o integrantes de la Junta de Acción Comunal han sido líderes comunitarios porque siempre han ejercido la labor social sin ninguna remuneración. “Con muchos de mis compañeros iniciamos el tema de ayudar a la comunidad y aportar en el desarrollo también. Yo por ejemplo llevo más o menos unos 15 años haciendo labor social en toda la comuna 21, al oriente y en algunas comunas que he podido impactar por fuera”, agregó Lerma.
Durante la pandemia, los líderes jugaron un papel fundamental en el tema de seguridad alimentaria apoyando con las ollas comunitarias y acompañando en materia logística toda la entrega de mercados adelantada por la Administración Distrital, sumado a la atención de las familias.
“También hemos apoyado titánicamente a la Secretaria de Salud y las diferentes dependencias haciendo cercos epidemiológicos, incluso prestado nuestras casas, hemos hecho jornada tras jornada de vacunación y seguimos haciéndolas todavía. En el estallido social salimos a ayudar a la municipalidad hablando con los jóvenes, escuchando a la comunidad, a escucharnos todos, a reconciliarnos, de verdad la tarea de los ediles ha sido titánica en Cali”, manifestó la comunera.
Igualmente, en sectores como Siloé y La Sirena y Mariano Ramos se llevan a cabo estrategias como la ruta ecológica y la cultural, respectivamente, con la que, además de cambiarle la percepción a los barrios, genera sentido de pertenencia de los habitantes hacia su territorio.
Norma Jimena Cangrejo, representante legal de la Fundación Momentos Mágicos Colombia, indicó que hace labor social de todo tipo con niñas y niños, adolescentes, adultos, adultos mayores y con personas en situación de discapacidad y con necesidades especiales.
“Ahora venimos trabajando en una escuela de valores con los niños y niñas de 5 a 13 años en cultura, reciclaje, medio ambiente y otros. También hay cinco comedores comunitarios, se enseña manualidades en reciclaje y bisutería”, dijo Cangrejo.
Según la lideresa, mediante la transformación social se quiere trabajar en el ser humano desde lo integral, más que lo económico, “hay mucho talento en estas comunas, toca es potencializarlo”, aseguró.
Durante el estallido social, presentado en el marco del paro nacional, surgió un grupo liderado por jóvenes que empezó a trabajar desde los puntos de bloqueo alzando la voz para hablar de las problemáticas en sus territorios y exigir soluciones reales para su generación. Ellos se autodenominaron: La Unión de Resistencias de Cali (URC).
Es el caso de Siloé, en donde, cuenta Andrés López, vocero del punto de resistencia de la primera línea de La Nave e integrante de la mesa de la URC y a nivel nacional. “Comenzamos con arte y cultura abajo en el punto, empezamos a hacer graffiti, por medio de la olla comunitaria rodante reunimos mucha comunidad”, expresó el líder.

Asegura que de esa manera se fueron acomodando y han seguido avanzando por esa línea organizativa de, primero la labor social y segundo, no perder el lineamiento que es pelear por los temas de su comunidad y de su comuna.
“Nos motiva toda la comunidad, nosotros nacidos acá y queremos quitar todas esas estigmatizaciones violentas por la que muchos años Siloé fue atacada, queremos que vean otra cara, que acá hay más cosas buenas, que hay talento, arte, cultura, que somos solidarios, que somos buenas personas y que el Estado y el gobierno se dé cuenta de los valores y la ética que hay en Siloé”, argumentó López.
De acuerdo con el líder, con el grupo lograron acabar con las fronteras invisibles y trabajar en conjunto con los muchachos que anteriormente eran enemigos y hoy en día trabajan por una sola causa, el barrio.
Desde la instalación de los puntos de bloqueos, afirma, se han logrado varios proyectos como la construcción de un comedor comunitario, avanzar en un parque ecológico y un sendero turístico en Siloé y están en la recuperación de la ‘Celanese’, la escuela que hoy está cerrada. “En eso hemos avanzado mucho, hemos recuperado y reivindicado muchos valores del barrio”, concluyó López.
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