Mundial Cali 2022

Miraremos desde el medio

Ramiro Varela M.

La convulsión social que vive Colombia vuelve a generar la división entre familias, compañeros de trabajo, de estudio, amigos, etc. Unos de derecha, izquierda y radicales extremos; todo por no tener una óptica equilibrada de la problemática. Para unos existen las marchas, desmanes, bloqueos, peajes y atracos de la protesta de estudiantes revoltosos, jóvenes inconformes, vándalos, delincuentes, sicarios, guerrilla, milicias urbanas y no entienden que los que protestan lo hacen por la situación social, económica, la exclusión política y la ausencia de oportunidades.

Y otros solo ven al asesino presidente de la Republica, al gobierno ladrón, el Esmad, la Policía agrediendo a estudiantes y abusando sexualmente de niñas, etc. Y no ven que no hay derecho a bloquear y destruir el país con violencia.

Otros, como periodistas bien informados, empresarios y directivos gremiales, no entienden nuestro tercermundismo, con la histórica desigualdad social de Colombia y su inequidad, con lugar 101 en el mundo en ingreso per cápita (US $5.832) año 2020, la educación No.48 en el mundo y las ciudades con un desempleo e informalidad del 75% de la PEA, etc.

Hay que decirlo con franqueza, la nación, las gobernaciones, alcaldías son económica y socialmente inviables, por no tener una cultura de transformación y un plan de desarrollo de largo plazo. La politización y la corrupción han sido gigantes, con el acompañamiento en acción u omisión del sector privado, a quien se le reconoce el esfuerzo empresarial en todos los niveles, pero se olvidaron de lo público y ahora quedaron en “calzoncillos” para contener esa avalancha social.

Pongámonos en los zapatos del 50% de los colombianos con tantas carencias y también en los de los policías y sus familias y en los del gobierno que recibió un país y un proceso de paz inviable desde todo punto de vista. Su gran pecado, un modelo presidencial erróneo, gabinete de tecnócratas, que lo metieron en el caos más grande de esta generación y es corresponsable por no hacer corte de cuentas al gobierno anterior.

Por ello, gobierno, sindicatos, jóvenes y ciudadanos, sin ser del medio, debemos mirar el problema desde el medio y acercar posiciones, para consensuar soluciones y proyectar grandes reformas políticas, económicas y sociales.

PD: En Chile mayorías silenciosas ganaron, ciudadanos independientes, jóvenes y movimientos sociales gestan reformas políticas, económicas y sociales. Lograron el 41%, dejaron a la derecha con el 22% y a la centroizquierda, que administró el país, con el 16%. Y los comunistas o izquierda radical, el 18%. Las mayorías silenciosas de Colombia podrían ayudar a hacer el cambio que necesitamos.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar