Cali, noviembre 6 de 2026. Actualizado: viernes, noviembre 6, 2026 23:40
Ya sea que sufra de miopía o hipermetropía, o que siempre haya tenido una visión 20/20, inevitablemente después de los 40 años todos vamos a comenzar a perder nuestra calidad de visión, ya que a esa edad comienza a aparecer la presbicia, conocida popularmente como vista cansada.
Walter Becerra, jefe de educación en Essilor Colombia, compañía líder en investigación y soluciones oftalmológicas, nos cuenta sobre la presbicia: ¿qué es? ¿Por qué afecta a personas mayores de 40 años? ¿qué dificultades representa? ¿se puede solucionar?
Lo primero que debemos dejar claro es que no es una enfermedad. Es una condición natural del envejecimiento del ojo, una disminución de la capacidad para enfocar con claridad los objetos cercanos.
Debido a que es un insuficiencia fisiológica que afecta a la elasticidad del cristalino, afecta a todos por igual, hombres y mujeres, independientemente de si han sido previamente diagnosticados con errores refractivos como: miopía, hipermetropía, astigmatismo o si su visión ha sido 20/20. Usualmente, la presbicia se presenta a partir de los 40 años.
Se notan con menor o mayor intensidad una serie de síntomas: la tendencia de alejar los objetos para verlos con nitidez, la imposibilidad de realizar trabajos cómodamente a corta distancia o la excesiva fatiga visual al realizar estos trabajos. Si enhebrar una aguja se vuelve más difícil o las letras comienzan a bailar mientras leemos y necesitamos alejar los textos para poder enfocarlos con nitidez; es seguro que somos, en mayor o menor grado, présbitas.
La dificultad de enfocar objetos cercanos aumenta con el paso de los años y, en su punto culminante, se vuelve también imposible enfocar los objetos situados a distancias intermedias. Se considera como visión intermedia aquella que se utiliza en el espacio situado entre los 40 centímetros y 1.50 metros frente a nosotros. Una vez que la denominada “reserva de acomodación” de la persona se ha agotado, la presbicia, como tal, se estabiliza. En ese momento el cristalino ya ha perdido toda su elasticidad y su poder de acomodación. Esta situación se produce en torno de los 60 años.
Sin embargo, y con independencia de la presbicia, el cristalino pierde también parte de su transparencia con la edad y frecuentemente se desarrollan las denominadas “cataratas” que es la opacidad del cristalino o de su cápsula. El tratamiento de las cataratas es siempre quirúrgico, mientras que el de la presbicia no lo es.
No, esta condición no puede prevenirse ni detenerse; es una progresión normal relacionada con la edad del paciente.
La mejor opción son las gafas con lentes progresivos Varilux que permiten un enfoque nítido en distancia lejana, media y cercana, sin necesidad de hacer divisiones poco estéticas en el lente, como sucedía con los bifocales.
Si ya se experimentan los síntomas o si en el examen de visión anual ya la presbicia es detectada, lo mejor es comenzar a usar las gafas con lentes progresivos cuanto antes. La reducción de la calidad de la visión genera la disminución del rendimiento del paciente en sus actividades habituales y, en definitiva, afectan su calidad de vida.
Las investigaciones más recientes indican que una buena visión permite al cerebro mantenerse estimulado y, en consecuencia, promueve la longevidad. La visión ocupa un lugar fundamental en la calidad de vida de cada individuo.
Para mayor información sobre presbicia, otros temas de salud visual o para encontrar un especialista recomendado, visita: https://www.allaboutvision.com/es/
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