Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: viernes, noviembre 6, 2026 23:40
A escasos diez días de las elecciones regionales no hay ambiente de campaña. Parece que el proceso electoral fuera un asunto exclusivo de los políticos y la Registraduría, pues no se ve un esfuerzo ni de los candidatos ni de las autoridades electorales para convocar a los electores.
Con los antecedentes abstencionistas de nuestro país, característica que es aún más crítica en Cali y el Valle del Cauca, preocupa que la forma anónima en la que se ha adelantado esta campaña se traduzca en una baja participación electoral.
Si es grave que políticos y autoridaes electorales no hagan un esfuerzo de convocatoria, más grave aún es que para el grueso de la ciudadanía el tema electoral no importe. Resulta inaudito que a estas alturas de la campaña abunden las personas que no conozcan quiénes son y qué proponen los candidatos que aspiran a gobernarlos.
Lo paradójico es que este panorama, que es verdaderamente preocupante y dañino para la democracia, le conviene a los políticos tradicionales. Entre más anónima sea la campaña para el grueso de la ciudadanía que podría votar de manera libre, más fácil le resulta a las maquinarias ganar las elecciones.
La baja participación electoral lleva a que sean los candidatos soportados en burocracia y grandes financiaciones quienes tengan posibilidades reales de llegar, y condena a los nuevos e independientes a ser inviables electoralmente.
Ojalá este sea un pronóstico pesimista y el 27 de octubre haya una participación masiva, para que nuestra democracia se oxigene y se otorguen mandatos claros en las urnas.
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