Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: viernes, noviembre 6, 2026 23:40
Durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, en Nueva York, la mayoría de los presidentes del continente americano, e incluso gobernantes de otras latitudes, se han pronunciado contra el régimen de Nicolás Maduro y han condenado el perverso modelo mediante el cual el chavismo llevó a Venezuela a la peor crisis política, social y económica de su historia. Sin embargo, pese a la contundencia en los mensajes de rechazo contra la tiranía, hasta ahora son pocos los compromisos asumidos por los gobernantes en la atención de los migrantes venezolanos.
Ojalá, paralelo a la ofensiva diplomática para sacar a Maduro del poder, que es necesaria, los gobiernos democráticos asuman compromisos reales en la atención de los venezolanos que huyen del régimen chavista.
Se necesitan recursos para atender a los migrantes, pero también se requiere que otros países de la región abran sus puertas a los venezolanos. Colombia, que es el principal receptor de los desplazados por el chavismo, debe liderar este tema. Los migrantes venezolanos se deben distribuir en cuotas entre los países de la región, y el resto del mundo debe cooperar con la financiación de su atención.
Mientras Colombia recibe y atiende a los migrantes venezolanos, otros países vecinos, como Brasil y Ecuador, les cierran las puertas. Esta falta de solidaridad con las víctimas del régimen de Maduro, genera una bomba social que se puede evitar si todos los países cooperan. Esta es una crisis humanitaria regional, y como tal debe asumirse. La salida de Maduro del poder es incierta, por eso, mientras se da, es necesario darle un manejo humanitario al éxodo venezolano.
Fin de los artículos
Ver mapa del sitio | Desarrollado por: