Campesinos de las Veredas “El Peón” y “El Chontaduro”, ubicadas en la zona rural de Cali y Jamundí, comparten no solo su terruño, sino también, un viejo camino que en veinte minutos lo transitan cerca de seiscientas familias hacia la avenida Cañasgordas que comunica a estas dos municipalidades. La otra posibilidad es por La Vorágine, pero en este caso el tiempo empleado es absolutamente mayor, generándoles- en consecuencia- graves dificultades para la ejecución de sus tareas y actividades vitales.
El asunto es que tanto el Concejo de Jamundí en 1958, a través de un acuerdo municipal, habilitó un camino de herradura para su desembotellamiento y la Asamblea del Departamento, haciendo lo propio, aprobó una ordenanza sancionada por el gobernador de entonces -Rodrigo Lloreda-, en donde se definió como vía pública la carretera que conectó estas localidades con la avenida Cañasgordas.
Años después, sin que existiese actos legales con la jerarquía suficiente para invalidar los anteriores, estos dos pasos desaparecieron y fueron reemplazados por un improvisado camino que sirvió por casi una década de comunicación.
Pero al comienzo de este año, la familia propietaria de este predio cañero por donde pasan el camino de herradura y la vía pública en comento, decidió bloquear el paso con una enorme piedra que solo se removerá gracias a la instauración de unas querellas radicadas en inspecciones de Policía de Cali y Jamundí y que, en este último municipio, ya se decidió a favor de la comunidad.
Aún abrigo la esperanza que la familia propietaria del predio concilie y facilite el ejercicio del derecho que tienen dichas comunidades.
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