Rosa María Agudelo

¿Yo no paro?

Rosa María Agudelo

No le encuentro mucho sentido a la campaña de Avianca bajo el lema Yo no paro. A los usuarios, ¿de qué nos sirve una empresa marchando a medias y prestando tan mal servicio? Operativamente Avianca solo ha podido atender el 60% de su demanda tradicional, oportunidad que han capitalizado sus exiguos competidores.

Los viajeros han estado sometidos a cancelaciones, reprogramaciones, altas tarifas, largas esperas y a viajar por tierra, pero ellos simplemente dicen “Yo no paro”, un consuelo de tontos.

Este paro de Avianca evidencia muchos problemas, pero el más grave es lo catastrófico que para una economía resultan los “monopolios” y más en servicios esenciales. ¿Cómo llegó Colombia a permitir una posición tan dominante de una empresa? A estas alturas resulta difícil que cualquier competidor crezca de manera determinante su participación del mercado.

Más cuando aprovechan una oportunidad como esta para especular abusando de las tarifas y no para seducir a los clientes.

Lo cierto es que cuando se trata de monopolios, los usuarios no deberíamos llamarnos así pues somos más bien borregos, esclavos, sin autonomía ni opciones.

En este contexto, ¿qué significa que el servicio sea declarado público? No tengo muchas esperanzas de que esto les traiga ventajas a los usuarios. Pienso en la manera en que se nos trata con servicios como la educación, la salud, la justicia o de manera más tangible con el de la energía.

Pienso en el último fenómeno de Niño y los enredos tarifarios en los que nos envolvieron, o, ¿qué tal la famosa sobretasa a la seguridad que nos pusieron en el Valle? Uber, mototaxis, piratas, parahotelería, Airbnb, Skype todas soluciones novedosas a malos servicios. Lástima que no sean implementables en todos, por ahora.

Comments

Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar