Esta semana en la Gobernación del Valle sesionó el consejo de paz que cuenta con la participación activa de diversos sectores sociales de la región e importantes instituciones del Estado. Este organismo tiene el encargo de construir políticas de paz en el Departamento y coadyuvar en el proceso de implementación de los acuerdos de La Habana.
Luego de verificarse el proceso de dejación de armas de las Farc, el Consejo de Paz del Valle, que preside la Gobernadora, le otorgó a los exguerrilleros dos escaños permanentes de este consejo, para que desde su civilidad contribuyan a agenciar las políticas de paz regional. Tiene que ver esta decisión democrática con la generación de condiciones institucionales para el proceso de reincorporación política de las Farc.
En el Valle existe la determinación institucional de garantizar las condiciones y garantías necesarias para que quienes tengan la decisión de adelantar su proyecto vital bajo nuestros cielos, luego de haber suscrito un acuerdo de paz con el Estado, lo hagan con tranquilidad. Nuestro compromiso con la paz es inquebrantable, más allá de la mera retórica.
El ejercicio de tener dos exguerrilleros en este organismo tan importante, es una prueba democrática que nos debe recordar el desafío que implicará la implementación de los acuerdos y el remozamiento de nuestra precaria democracia.
Pasar del discurso de la paz a los hechos de paz será la característica relevante de estos tiempos de transición. A la tensión política del momento, las incomprensiones de la paz y la mala intención de los adversarios del proceso, antepondremos una gran dinámica de paz acompañados cada vez de más vallecaucanos.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

