Rosa María Agudelo

¿Enemiga de la paz?

Rosa María Agudelo Ayerbe

No resulta fácil  críticar la implementación de los acuerdos de La Habana o el comportamiento de los miembros  de las Farc. So pena de ser tildada enemiga de la paz, diré que no me gusta que los guerrilleros sean tratados como héroes de la patria. Hace dos semanas llegaron a la escuela militar de aviación con el presidente Santos en su avión, descendieron con él y por lo tanto recibieron honores militares.

En diversos medios de comunicación son entrevistados como estadistas dándonos cátedra sobre democracia, perdón y reconciliación. No me gusta la forma en que critican el país que hemos construido a pesar de lo que significaba su amenaza terrorista.

Creo en la reconciliación, sin embargo pienso que los espacios hay que ganarlos y deben respetar lo logrado durante sus 55 años de criminalidad. ¿La corta vida de los miembros del secretariado en la legalidad es suficiente para darles escaños de privilegio en nuestra sociedad? No me resulta fácil admirar a alguien cuya hoja de vida está escrita con homicidios, secuestros, extorsiones, narcotráfico, violaciones y atentados. ¿Cómo podemos ponerlos en el mismo sitial que un general, un congresista, un empresario o un intelectual? Sí, ahora hacen parte de la vida civil pero no equivoquemos el lugar que se merecen. Definitivamente, los colombianos somos proclives a distorsionar nuestras escalas de valores.

En otra época, volvimos a  los capos del narcotráfico  adalides de la pujanza y el progreso, esa permisividad  dejó huellas indelebles en nuestra cultura, marcas que se profundizarán si confundimos el papel de los guerrilleros en  este momento histórico. Démosle tiempo al tiempo y que cada cual, con hechos, se gane su espacio en la sociedad del “posconflicto”.

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