El doctor Rodrigo Zamorano, coordinador de la gestión de riesgo de emergencia y desastres de Santiago de Cali, salió a los medios a desmentir una versión que se difundió a través de correos electrónicos y WhatsApp que alarmaron sobre el peligro de un posible rebosamiento del embalse La Salvajina y el desbordamiento del rio Cauca. Sorprende que conjuntamente con sus aclaraciones él se atreva a garantizarnos “tranquilidad” a los caleños, siendo que sigue latente el fenómeno del Niño y que en las zonas de riesgo los estragos naturales ocurren repentinamente, como pasó en Perú.
Los colombianos no olvidamos los telenoticieros de la noche de ese martes 12 de noviembre de 1985, que fundamentados en un informe del instituto de meteorología, pocas horas antes de ocurrir la tragedia, recomendaron que en Armero podían dormir tranquilos porque la posibilidad de avalancha era un mero rumor infundado. No son reprochables los mensajes del pasado fin de semana, porque prevenían sobre un posible rebosamiento del embalse en caso de no cesar el invierno y cuestionaban la tardanza para empezar el reforzamiento del jarillón del rio Cauca.
En vez de polemizar pretendiendo mitigar a los ciudadanos, al coordinador de la gestión de riesgo mejor le aplaudiríamos que solicite a los organismos judiciales una investigación sobre qué políticos promovieron los asentamientos sobre las riberas del Cauca y quiénes aprobaron servicios públicos para esas zonas irregulares. Los mensajes que alertan por una posible inundación en Cali, coincidieron con las recomendaciones hechas por estudios realizados hace unos 5 años. Todopoderoso: líbranos de la crónica de otra tragedia anunciada.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar

