octubre 05, 2018

El precio de la libra de café escasamente supera un dólar

¿Qué vamos a hacer con el café?

Llegó la hora de dejar de exportar el café en sacos, hay que darle valor agregado.

El precio de la libra de café escasamente supera un dólar en el mercado internacional. Procesada, esa misma libra cuesta nueve dólares en los supermercados de Estados Unidos, país en el que una taza de café, en sitios como Starbucks, cuesta US$2.20.

Como lo demuestran las cifras, el café, sin duda, es un negocio muy rentable, pero no para los caficultores colombianos, sino para los comercializadores internacionales.

De allí que sea necesario que en nuestro país, tanto el Gobierno Nacional como la Federación Nacional de Cafeteros, se pregunten qué se debe hacer para un producto tan apetecido en el mercado global pueda ser de más provecho para nuestra economía.

No hay mucho tiempo, hay que actuar ya. Para no ir muy lejos, en el Valle del Cauca y en el Cauca ya se conocen casos de cafilcultores que ante el bajo precio del grano decidieron cambiar de cultivo.

Eso no sería grave si hubieran reemplazado el café por frutas o flores, pero no, el camino que están tomando muchos es el de la coca.

En ese sentido, Estado Unidos, el país donde compran el café colombiano a un precio irrisorio, y que a su vez le exige cada vez más resultados a Colombia en la lucha antidrogas, debería evaluar las consecuencias de la explotación a los caficultores colombianos, pues, a la larga, y sin que esto lo justifique, están induciéndolos de manera indirecta a los cultivos ilícitos.

Sin embargo, es Colombia el país que debe buscar la solución, y no es con subsidios como se puede ayudar a los caficultores, el reto es darle valor agregado al café, para no seguir exportando granos.

¿Qué vamos a hacer?